miércoles, 15 de abril de 2026

EL SUEÑO QUE SÓCRATES NI SIQUIERA PUDO IMAGINAR

        Durante más de dos décadas acompañé a mis alumnos a las pruebas de acceso a la universidad que se realizaban tras terminar su enseñanza media, tenían entre 17 y 18 años; en aquel entonces la historia de la filosofía era un examen obligatorio para todos, año tras año leía la prueba que proponían y podía comprobar que siempre giraba en torno a una media docena de filósofos, entre los cuales siempre se encontraba Sócrates. Esto me llevó a darme cuenta de una incoherencia muy grande en nuestro sistema educativo, una más: ¿cómo es posible que se dé tanta importancia a Sócrates en la preparación para la universidad y sin embargo se le deshonre tanto en nuestra forma de dar las clases...? Nuestra manera de enseñar no tiene nada que ver con el método socrático, hasta el punto de que cuando el profesor de filosofía explica este tema a sus alumnos casi seguro que éstos lo reciben como algo exótico, incluso trasnochado.

El método socrático ve en el alumno un potencial que necesita ser despertado, un científico de la vida que ha de aprender a descubrir, a investigar, por sí solo, un ser humano que necesita iluminarse con la luz del autoconocimiento para encontrarse a sí mismo. Por otra parte, Sócrates confiaba ciegamente en el poder del diálogo para incentivar en el alumno el encuentro con su saber interior, podemos decir que el gran filósofo no veía la educación como una mera instrucción, como un introducir conocimiento, sino como un arte que permitía ver a toda persona como una fuente de conocimiento. 

Mi rebeldía ante una enseñanza basada en la mera instrucción fue creciendo a lo largo de mis años como docente, y para hacerla efectiva apliqué el diálogo socrático sobre mí mismo, hice de Sócrates con el alumno que hay en mí, provoqué a mi propia sabiduría. Con lo que iba encontrando en mí mismo y con la ayuda de buenos libros y algún que otro curso de crecimiento personal fui introduciendo cambios en mis clases de física y matemáticas, tuve que desarrollar una gran creatividad para que los temarios no se resintieran e incluso a veces tuve que actuar cono un agente secreto para ocultar determinadas cosas, que no hubiesen sido entendidas ni por la dirección del colegio ni por buena parte de mis compañeros. Era inaudito: ¡tenía que ocultar que aplicaba el método socrático en mis clases, a pesar de que el método era materia obligatoria en la asignatura de filosofía! 

No me conformé, claro está, con el método socrático, fui desarrollando mis propios métodos enfocados sobre todo hacia el autoconocimiento, me encantaba ver cómo los ojos de mis alumnos se iluminaban cuando lograba que sintiesen su propia luz, en mis clases nadie era considerado un mero recipiente en el que verter los temarios o se le contemplaba sólo como alguien al que enseñar determinadas habilidades matemáticas. Todo ello me llevó a crear un lema: “educar a astros con luz propia”, durante siglos se nos ha enseñado como si fuésemos planetas que viven de la luz que reciben de su sol, el sol de los temarios. En mi época de estudiante el temario era lo importante, si tenías suerte te tocaba un profesor con una gran capacidad didáctica e incluso con gran afecto hacia sus alumnos, pero yo descubrí en mi interior, como profesor, que educar es más que eso, educar comienza con ver en el alumno un mundo interior lleno de saber; como decía Sócrates: el maestro ha de ayudar al alumno a parir el conocimiento que lleva dentro.

Mi método crecía conmigo, con mis alumnos y con las dificultades que encontraba en el camino, mis alumnos se convirtieron también en mis maestros, por eso, empecé a llamarles alumnos-maestros, creo que a Sócrates le hubiese gustado este tratamiento. Llegó un momento en el que mis ideas por aplicar no cabían en el estrecho margen que me dejaban los horarios, los temarios y los exámenes, y no había ninguna posibilidad de proponer a la dirección del centro una extra-escolar dedicada exclusivamente al autoconocimiento y a mis “locas” ideas, así que me fui preparando mentalmente para dejar la escuela, además en mi interior sentía que ahora me tocaba dar clases a educadores que tuvieran las mismas inquietudes que yo, fundamentalmente maestros y padres, en las que podría explicarles mi método. Aproveché una coyuntura que se produjo en el colegio para dejarlo, lo cual me permitió cobrar el paro y tener tiempo para dedicarme plenamente a escribir mi primer libro “23 maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza”, el título hace alusión a que toda la historia que narro ocurre en una clase de enseñanza media con 22 alumnos y un profesor muy especial, en total desde mi perspectiva educativa: 23 maestros, 22 alumnos-maestros y el profesor. En el libro cuento las cosas que apliqué en mis clases y también las que se quedaron en el tintero por falta de medios y circunstancias apropiadas, lo hago como una narración fundamentalmente dialogada, en honor al maestro Sócrates, que como ya he dicho hacía del diálogo con sus alumnos su herramienta didáctica más poderosa; y además, al fin de cuentas, también los diálogos habían sido mi herramienta más fértil  en clase.

Tras nueve meses de trabajo, toda una gestación, acabé la obra, ahora tocaba encontrar editor. Los editores que me recibían ponían como dificultad para editarlo el hecho de que casi la totalidad del libro era diálogo, era bien curioso: la presencia reiterada del diálogo socrático en el texto era un obstáculo para publicar un libro sobre educación, pero mientras tanto éste seguía siendo un tema recurrente en las pruebas de acceso a la universidad. Ante la imposibilidad de que lo editaran opté por regalarlo en versión digital en las redes, acompañado de una carta de presentación en la que expresaba brevemente mis sentimientos respecto a la educación y mi propuesta. Para mi sorpresa la carta y el libro tuvieron éxito en las redes, sobre todo con las madres que tenían hijos con problemas en el colegio, muchas de ellas imprimían el libro y se lo regalaban a algún profesor de su hijo. En este viaje por el ciberespacio quiso el destino que llegase el libro a una productora de televisión, a sus dos socios les encantó la obra y me propusieron que lo narrado en el libro lo hiciese con alumnos auténticos en unas clases especiales (a modo de unas extraescolares de autoconocimiento), que ellos grabarían y montarían para dar lugar a una película-documental, quedé sobrecogido, nunca imaginé que un libro que no quiso editar nadie fuese la base de una película en la que yo encarnaría al maestro. La sorpresa no quedó ahí, la película terminó siendo subvencionada por el Ministerio de Cultura y coproducida por TVE, lo cual nos aseguraba que sería emitida por la cadena de mayor audiencia española, los vientos me eran favorables de una manera que ni siquiera pude imaginar. Si te apetece ver la película puedes hacerlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=LrvP7RAO9uM&t=351s

                              Fotograma de la película “Entre maestros”


      El éxito de la película en la televisión y en las redes me permitió crear una formación para educadores que titulé  “Educar Empoderando”, durante años recorrí España impartiéndola. Todo esto me llevó a pensar en el viejo Sócrates, ¿hasta dónde hubiese llegado de disponer de los medios de hoy...? Yo estaba llevando a cabo un sueño que ni siquiera Sócrates pudo imaginar, era todo un privilegiado, y todo porque sentí a mis alumnos como astros con luz propia, algunas veces de forma textual: cuando les llegaba al corazón sus ojos se achispaban y empezaban a manar un brillo muy especial, lo vi muchas veces; con el tiempo descubrí que había otra persona que había experimentado lo mismo, se trataba del director de orquesta Benjamín Zander, cuando conectaba con sus músicos los ojos de los mismos empezaban a brillar, lo explica en un magnífico TED que puedes ver y disfrutar aquí:  https://www.youtube.com/watch?v=ZLY6PLhL6Vc

Este fenómeno luminoso lo logré conseguir también con algunos de mis alumnos adultos en la formación, sus corazones se abrían en conexión total con su mente, cuando un educador siente esto no lo olvida jamás y anhela con entusiasmo lograr trasmitírselo a sus hijos o alumnos. También aparecieron momentos así en la película, que por cierto titulamos “Entre maestros”, porque en todo momento consideramos a cada chico como un alumno-maestro, así que toda la experiencia discurrió “entre maestros”. 

Posteriormente escribí dos libros más. El segundo lo titulé “Encuentros con tu propia sabiduría”, que es básicamente una colección de senti-pensares y cuentos que había escrito durante años en las redes, el hilo conductor de todo lo escrito es que considero al lector como un astro con luz propia y que por lo tanto ha de gozar de una sabiduría también propia, más allá de sus experiencias y de lo que haya aprendido de sus maestros, que mis palabras en el libro pretenden despertar en él. Si te interesa saber más sobre la obra puedes escuchar la siguiente entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=co_nfuUYMP4&t=1558s

Mi tercer libro complementa al primero, pues mientras que en “23 maestros, de corazón” la acción tiene lugar en una clase de secundaria con 23 personas en juego para relacionarse, en “Jacobo y el viejo indomable” la obra se centra tan solo en dos personas: el alumno-maestro (Jacobo) y el maestro (el viejo); esto permite un encuentro más íntimo, más profundo y por ende más trasformador. El viejo maestro, ya jubilado, a través de divertidas provocaciones a Jacobo logra primero sacarle de sí -un truco para que baje sus defensas mentales programadas- para luego abrirle al mundo, ya sin corazas, el corazón, una maniobra imprescindible para que pueda conectar conscientemente con su propia sabiduría, ya que ésta necesita de sentimientos nobles para expresarse en nuestra mente. Toda la obra está llena de juegos divertidos y de alto calado en lo que se refiere a la sabiduría, el viejo engloba todo lo que le quiere enseñar a Jacobo en una frase: “el arte de jugar la vida”, pues en esencia le está mostrando cómo trascender la visión dramática de la vida mediante el juego, como diría Mary Poppins “el ser feliz es un truco al fin”. Si te apetece adentrarte más en la obra puedes ver la entrevista al respecto que me hizo el periodista Jordi Fortià: https://www.youtube.com/watch?v=qHIdMs7yVsc&t=11s

En resumen, lo que he querido trasmitirte hasta ahora, querido lector, es la importancia de complementar la instrucción que recibimos en la escuela con una educación que nos revele que no nacemos vacíos por dentro, que no somos meros planetas orbitando lo que la sociedad, la cultura o nuestra familia considera importante. Somos astros con luz propia, un hecho que difícilmente descubriremos por nosotros mismos en un entorno que no es consciente de esto, por ello, es de vital importancia preparar a los educadores, padres y maestros, para que sepan revelar a sus hijos y alumnos su propia luz, a este proceso re-educativo del educador lo he denominado “Educar Empoderando”, pues se trata de empoderar primero a los educadores, hacerles ver y sentir su propia luz, revelarles al indomable que llevan dentro y que no acepta ser un mero planeta sin luz propia. A partir de aquí verán en sus hijos y alumnos una nueva faceta, un nuevo brillo, una belleza sin igual.

                                  Carlos González Pérez     

                                              Blog de la formación “Educar Empoderando”:

                                                 http://educarempoderando.blogspot.com/




                                          





viernes, 21 de febrero de 2025

DEJEMOS DE TEMER A TRUMP, EN EL FONDO, LOS FUERTES SOMOS NOSOTROS


   Hoy en mi supermercado habitual había una empleada nueva con una característica que la hacía especial, es lo que para entendernos llamaríamos una persona con una discapacidad intelectual, término que es incapaz de recoger ni someramente  la realidad de un ser humano así. Al cobrarme, la chica con alguna dificultad en el habla me explicó amablemente que había venido a substituir a alguien y que antes estaba en otra tienda de la cadena de supermercados muy cerca de su casa, siguió así dándome más detalles a pesar de no conocerme de nada, todo lo expresó desde la tierna inocencia de un niño, estaba claro  que buscaba que le arroparan, pues para ella estar allí era todo un desafío diario, no había tenido una vida fácil. Me sentí honrado de que fuese ella quien me atendiese, pues no solo me estaba cobrando, también me estaba regalando inocencia y esperanza en la humanidad, si había alguien que mereciese ese puesto era sin duda ella y los que la vida ha puesto en situaciones similares.

    Al salir del supermercado andaba con la alegría de alguien que ha vivido un bello encuentro, mis pasos eran ligeros y mi corazón parecía cantar. Entonces apareció una imagen en mi interior que me devolvió a la gravedad de la vida, era la imagen de Trump. Su presencia me hizo comprender de inmediato que él con uno de sus tristes decretazos no dudaría en derogar las leyes que incentivan que los empresarios tomen como empleados a personas discapacitadas. Entonces sobre el horizonte de la rabia apareció el amanecer del orgullo de sentirme ciudadano de la Unión Europea, no cabe duda, los que tenemos sensibilidad y defendemos la justicia social somos siempre los fuertes, que nadie nos engañe. 

    Esta experiencia me ha llevado a escribir estas palabras con el claro propósito de animar a mis conciudadanos europeos a que no se rindan ante ningún chantaje autoritario que pretenda acabar con nuestro estado del bienestar, cuyas raíces son sin duda  el estado del bien ser. No conozco el nombre de la chica que me atendió, pero me siento afortunado de haberla conocido y de disfrutar de su presencia, gracias a ella mi indomabilidad ante lo que se avecina se ha hecho más poderosa. 




    

domingo, 8 de diciembre de 2024

DESPUÉS DE RECONSTRUIR NOTRE DAME...

    Ahora nos queda por construir la catedral más grande y hermosa de la historia, en la que ha de caber toda la humanidad: la implantación de los Derechos Humanos en todo el mundo. 

    Por vez primera la construcción de una catedral requiere de la participación de todas las culturas, todas las religiones, todos los agnosticismos, todos los ateísmos, todas las ideologías y todas las filosofías. El fin de esta magna obra es conseguir una humanidad que se respete a sí misma, que consiga que todo ser humano se sienta digno de serlo y que incluso se atreva a tener sueños en común. Los materiales iniciales los tenemos, son los Derechos Humanos, ahora toca ponerse de verdad manos a la obra.

    En esta catedral la historia de la humanidad cobrará por vez primera un sentido global, los seres humanos dentro de ella no tendrán más remedio que sentirse hermanos y hacer de sus rencillas un reto de crecimiento. 


    Todos quedamos sobrecogidos ante el espacio interior de Notre Dame, sentimos que nuestra alma se expande dentro de él, que nuestra pequeñez forma parte de algo más grande, por eso la reconstruimos; ahora toca reconstruir la humanidad, dejar atrás el odio, los resentimientos y el cainismo. 

    Juntos hemos de crear un gran sueño en común, así empiezan todas las catedrales, en el corazón y en la mente de quienes la sueñan, ese sueño es hacer realidad los Derechos Humanos, seguro que a muchos os parece imposible, pero también a los que veían comenzar las catedrales les parecía imposible, muchos morían sin verlas acabadas, pero finalmente sus descendientes pudieron disfrutarlas, porque sus padres y abuelos tuvieron fe en conseguirlo. Ha llegado el momento de generar una fe inquebrantable en hacer realidad los Derechos Humanos, si la fe pudo levantar Notre Dame, también podrá levantar la catedral de la dignidad de todos los seres humanos.



jueves, 3 de octubre de 2024

EL JUEGO DE CONSTRUIR NUESTRA REALIDAD: HACIA UNA PERCEPCIÓN MÁS SABIA Y DEMOCRÁTICA

    Son muy frecuentes las discusiones sobre una misma realidad, acabando no pocas de ellas en dramas. Lo que llamamos realidad es una construcción que hacemos a través de lo que observamos, y lo que observamos depende de a qué prestemos más atención. 

  Nuestras creencias, prejuicios, miedos y expectativas hacen que nos enfoquemos en determinados puntos de lo que queremos comprender e ignoremos los otros, como todos hacemos lo mismo el resultado es que cada uno ha construido su propio dibujo de la realidad; el proceso es como ese juego para niños en los que hay que ir uniendo los puntos siguiendo el orden de los números, al final, el niño se sorprende al ver cómo casi de la nada surge una hermosa figura, en el caso de la construcción de nuestra realidad cada uno tiene una secuencia diferente de números. Este proceso de creación de lo que creemos real, a base de eliminar partes de la auténtica realidad, tiene lugar también a nivel de clanes culturales, religiosos, ideológicos e incluso filosóficos. Esta forma inconsciente de ver el mundo, de no ser conscientes de que no vemos todo, es la base de la mayoría de los grandes conflictos, tanto personales como sociales.


    Es de vital importancia que la educación empiece a revelar este proceso de percepción de la realidad, que tantos malentendidos y conflictos crea. El ser conscientes de cómo creamos nuestra realidad, el darnos cuenta de que necesitamos también las perspectivas de los demás para mejor entender la auténtica realidad, es de vital importancia para que la democracia comience a ser más que un conjunto de leyes, y se convierta en una forma sabia de convivir y de construir juntos: entre todos vemos más, somos capaces de reconocer más dibujos en el juego de construir la realidad. 



sábado, 27 de abril de 2024

LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD COMO TAL COMIENZA EN 1948

    La llamada Tierra Prometida es en realidad todo nuestro planeta y fue prometida a todos los seres humanos en 1948, por el mayor acto espiritual y de hermandad de la historia de la humanidad: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Según esta declaración nadie ha de sentirse un apátrida en su propio planeta, pues al igual que el aire que respiramos no tiene fronteras y todos lo compartimos sin distinciones de ninguna clase, la tierra que pisamos también nos sustenta a todos. 


Eleanor Roosevelt sostiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos que no llegó a ser un tratado internacional de obligado cumplimiento, pues la humanidad no estaba preparada para ello. Nos queda un largo camino para que algún día pueda convertirse en un tratado, ahora aparte de luchar por su cumplimiento hay que conseguir que sean un tema esencial en la educación de todo el planeta.


    Las divisiones de la humanidad en clanes y países disputándose bienes y territorios son divisiones dibujadas en nuestras mentes por creencias, tradiciones, ideologías y religiones; los Derechos Humanos son unos principios que plantean trascender estas divisiones, de forma que en vez de servir para enfrentarnos sirvan para sumar experiencias y conocimientos y así poder evolucionar juntos. De alguna forma podemos decir que la historia de la humanidad comienza con la declaración de los DDHH, pues por vez primera algo nos invita a tomar conciencia de que somos un grupo de seres con un destino en común, hasta entonces la historia era más bien la historia de las diversas culturas. Por desgracia aún no somos conscientes de este hecho tan importante, es necesario empezar a  hablar de él en todas nuestras aulas para que así los DDHH puedan echar raíces en las mentes y los corazones de todas las nuevas generaciones: somos una humanidad en busca de su destino en común, nuestra historia como tal comienza ahora...   





martes, 5 de diciembre de 2023

HACIA LA INOCENCIA DE NUESTROS DESEOS

    Para elevarnos no es necesario que disminuyamos la densidad de nuestro cuerpo, basta que nos unamos a algo más ligero que el aire, por ejemplo un globo, el Principio de Arquímedes hará por nosotros el resto. De la misma manera, no es necesario luchar contra nuestros pensamientos más densos, basta ir creando un globo de miradas ligeras, sin juicios, sin ataduras a creencias limitantes. A medida que nuestros pensamientos ligeros ocupen cada vez más espacio empezaremos a “subir”, a despegar de los típicos conflictos de la dualidad. ¡Y claro!, cuando empecemos a contemplar el nuevo paisaje, con sus perspectivas más amplias, y a respirar un aire más puro, nuestros deseos de aterrizar irán desapareciendo sin necesidad de luchar contra ellos. El sabio sabe que cuando lucha contra él mismo pierde siempre, y que negar nuestros deseos no es más que combatirnos.

    La Dualidad nos hace creer que censurando nuestros deseos dejamos de ser sus esclavos; pero en realidad al reprimirlos los estamos haciendo más fuertes, ya que les damos una inyección de nuestra propia energía. Lo más sabio no es entrar en batallas, sino aprender a observar nuestros deseos más allá de los juicios de las creencias que normalmente habitamos.


    Cualquier deseo, por vergonzante que nos parezca, pierde gravedad cuando lo llevamos a la mirada de nuestro corazón. Sólo la sabiduría de la inocencia nos puede revelar el sentido último de un deseo. Si nos presentaran a un criminal de guerra no después de sus crímenes, sino cuando era un bebé, ¿qué sentido tendría condenarle por unos delitos aún no cometidos …? Lo mismo pasa con los deseos, todos nacen puros, pero nuestras creencias limitantes, nuestros juicios, nuestros miedos… van dándoles densidad hasta que su pureza se nos hace irreconocible.

    Hay un camino de sabiduría para dejar de luchar contra nuestros deseos indeseables. Consiste en viajar hacia atrás en el tiempo, en ir desnudando estos deseos de juicios y miedos, hasta que podamos volver a verlos como nacieron: con la pureza de nuestro corazón.

    Es posible, querido lector, que todo esto te parezca una fantasía, como le ocurriría a un hombre “primitivo” al que le dijesen que podría elevarse por los aires en algo llamado globo; no habría manera de convencerle … a menos, claro está, que él mismo pudiese subirse en un globo. ¿Qué te parece tomar uno de esos deseos indeseables y tratar de llevarlo a la mirada de tu corazón? Sí, ya sé que parece imposible ver a ese deseo como a un bebé, pero permíteme que te proporcione un truco que lo hace más fácil: trata de llevar esto a cabo en la ducha, siente la calidez y fluidez del agua, siéntete tú mismo bebé, y … ¡aleó! empieza a desnudar tu deseo, a dejar atrás tu desconfianza hacia él, a sentir su pureza … Ya me contarás … “


De la formación en crecimiento personal y social "Educar Empoderando" (módulo: "La sabiduría de las edades: el arte de vivirse completo") 

viernes, 20 de octubre de 2023

ACABEMOS CON LOS TRES TIRANOS QUE COSIFICAN A SERES HUMANOS


    Vivir lo que se ha conseguido en la comunidad de Givat Haviva, un remanso de paz en medio del conflicto de Gaza, representa realizar un viaje al futuro, al único futuro viable: el de la paz y el de la buena convivencia entre los judíos y los palestinos. Para llegar a él es necesario dejar atrás el odio, y empezar a ver al otro primero como persona en lugar de como mero individuo perteneciente a otra cultura con la que se está en conflicto. 


    Los fanáticos, de un lado y de otro, cosifican al que consideran su enemigo, impidiendo así cualquier diálogo y como consecuencia cualquier avance en la buena convivencia: ¿quién quiere hablar con una cosa que le estorba?, la aparta y punto. Para cosificar se necesita una justificación, que se suele hacer en base a la fanatización de una ideología o religión, lo cual permite crear un clan que actúa basado en “la única fe verdadera” o en  “la auténtica verdad de las cosas”, sin dogma incuestionable no se puede dejar de ver al otro como persona y como consecuencia sin derecho a la compasión, sin el efecto clan no se puede encontrar la fuerza necesaria para luchar hasta la muerte. Aún queda un tercer ingrediente a añadir al efecto clan, con su consiguiente borreguismo, y al dogma, con su consiguiente inflexibilidad: el odio, que permite con su ofuscación erradicar cualquier sentimiento humano hacia el enemigo y todo tipo de pensamientos razonables que puedan ir contra el dogma o el clan. Teniendo presente a estos tres tiranos que someten a la mente y al corazón humanos podemos ahora entender las masacres terroristas y los bombardeos despiadados a inocentes. 

    Los integrantes de Givat Haviva parecen haber luchado con éxito para librarse de los tres tiranos, que juntos tienen el poder de cosificar a los seres humanos, por eso, son el ejemplo perfecto a seguir para construir un futuro de paz, los medios de comunicación deberían de darles mayor relevancia, a ellos y a todas las personas que actúan en la misma dirección. No sería justo terminar este escrito sin mencionar también a todos los judíos que en EEUU se han manifestado en contra del cerco y el bombardeo de Gaza, que parecen estar también libres de los tres tiranos, aunque previsiblemente hayan tenido la tentación del odio tras los crímenes cometidos por Hamás; ellos también son esperanza de un futuro en el que todos los seres humanos sean tratados como personas de pleno derecho y no como cosas a apartar de nuestro camino: acabemos de una vez por todas con los tres tiranos, al final, siempre se trata de democracia, en este caso de una democracia de corazón, de una democracia que ha de ir abriendo camino a la definición efectiva de ciudadano del mundo, que permitirá por fin que nadie pueda ser considerado un apátrida o incluso una cosa en su propio planeta.