miércoles, 10 de junio de 2020

EL COVID-19 Y NUESTRA LIBERTAD PERSONAL

 
      Carlos González nos plantea, desde el espíritu democrático, cómo compaginar nuestro derecho a la libertad con las restricciones que nos plantea la pandemia del Covid-19. Libertad personal y restricciones sociales es un tema que va más más allá de las circunstancias provocadas por las medidas sanitarias del coronavirus, es una realidad que nos encontramos y nos encontraremos siempre que queramos hacer uso de nuestra libertad.


     


jueves, 21 de mayo de 2020

DEJANDO ATRÁS LA EPIDEMIA DE LA MALA LECHE

        La creencia extendida de que la mala leche es más poderosa y da mejores resultados que la leche de la concordia es algo que hemos heredado del pasado, pero también heredamos del pasado la viruela y sin embargo la hemos superado, tal vez porque teníamos claro que era algo a superar, a dejar atrás.

La mala leche ha sido una epidemia que ha causado muchos estragos a lo largo y ancho de la historia de la humanidad, ha llegado el momento de empezar a librarnos de ella.

Sin embargo no tenemos un claro diagnóstico sobre la mala lecha, sobre el empecinamiento de convertir al encuentro entre las diversas perspectivas ideológicas en una guerra y a las personas que las sostienen en bandos distintos como encarnecidos enemigos; está claro que tenemos un concepto subdesarrollado de democracia, que nace de un concepto subdesarrollado de humanidad.
        Hemos de generar una educación que muestre primero lo que nos une como humanidad y que a partir de ahí sepa hacer de las diferencias auténtica riqueza, no mero soportarnos los unos a los otros. No tiene sentido esperar a que esa educación nazca, las personas que ya la sentimos hemos de tratar de encarnarla. Algunos pensaréis que eso es poco menos que imposible entre los políticos, bien: busquemos con lupa, con microscopio si hace falta, las excepciones, y encontremos políticos "diferentes", pero también periodistas "diferentes", un periodista que sienta este potencial de nueva educación ha de convertirse también en un educador en su profesión, en su quehacer diario, no ha de conformarse con mostrar lo que hay, ha de buscar las excepciones, a las personas excepcionales, que muestren que una nueva forma de gobernar, de vivir, es posible.




miércoles, 13 de mayo de 2020

VENCIENDO EL MIEDO AL "COVID-19": PROTEGERNOS SÍ, ESCONDERNOS NO

       Una cosa es protegernos del virus y otra escondernos de él, si pretendemos escondernos lo único que conseguiremos es la parálisis del miedo. Se ha generado tal temor ante el virus que no podemos aceptar lo evidente: nuestra medicina está fracasando ante él, por eso tiene que recurrir a cuarentenas y a unidades de cuidados intensivos.
       Pero no hay que olvidar que hay "alguien" de quien nuestra medicina aprende, en realidad su maestro: nuestro cuerpo, es su sistema inmunitario quien ya ha creado la vacuna, la vacuna antes del descubrimiento artificial de una vacuna. Es cierto que no todos los cuerpos la pueden crear, de ahí el grave problema que vivimos, sin embargo la vacuna existe, por eso no debemos escondernos del virus. Hemos de crear en nuestra imaginación y en nuestras acciones lugares también para la inmunización colectiva, eso sí, con las prudencias debidas hacia las personas que carecen de vacuna natural. Necesitamos tanto protegernos como contagiarnos, pero ambas cosas hemos de hacerlas sabiamente.

 

domingo, 5 de abril de 2020

UNA FORMA SEGURA DE ANIMARTE: ¡LANZA EL CEBO!

Si te sientes sin ánimo, derrotado en tus fuerzas, hay una forma milagrosa de salir de esta situación: piensa en una persona o en un colectivo de ellas que necesiten ser animadas y busca en ti las palabras o las acciones para hacerlo. El ánimo nunca muere en nosotros, tan solo se esconde en lo más recóndito de nuestro interior, tal vez por miedo a no ser tenido en cuenta cuando la realidad parece ir totalmente en nuestra contra; en estos casos necesitamos ponerle un "cebo" para que salga de su escondite, un motivo para que se arriesgue de nuevo a brillar, el malestar o el sufrimiento de los demás, sean seres próximos o no, puede ser un buen motivo. Gracias, querido lector, por haber servido de "cebo" a mi propio ánimo; te invito a seguir la cadena de "cebos", todos podemos ser grandes pescadores en esta bella empresa de sacar entre todos a relucir nuestros queridos y nutritivos ánimos.


jueves, 26 de marzo de 2020

UNA FORMA DE HONRAR A NUESTRAS VÍCTIMAS: ENSEÑAR HISTORIA VIVA

     Narrar los hechos desde la más pura objetividad, dejando de lado los sentimientos, no puede nunca describir la realidad; precisamente ésta es una de las razones por la cual la historia “estudiada” en nuestros colegios no deviene en sabiduría sobre nuestro futuro. Pensemos, por ejemplo, en lo que un libro de historia del futuro, narrado como se han narrado hasta ahora los libros de texto, contará sobre la pandemia del coronavirus: en unas cuantas líneas narrará hechos objetivos, pero muertos respecto al sentimiento, a lo vivido por las personas implicadas. No basta con conocer la historia para no repetirla, hay además que sentirla, que vivirla.
     Convertir nuestros libros de historia en historia viva, en historia que recoja los sentimientos vividos, en definitiva en historia sabia, puede ser un bonito fruto de lo que hoy vivimos, una digna forma de honrar a los que han sucumbido y a los que han ofrecido impagables sacrificios en aras al bienestar común. 


La historia viva consiste en acompañar a las personas que la vivieron cuando era su presente, en entrar en sus biografías, en ser testigos vivos de sus sentimientos y circunstancias. Es necesario crear libros que permitan ser habitados, que nos permitan realmente viajar en el tiempo, no solo para vivir el pasado, sino también para recrearlo desde nuestra perspectiva actual, de esta manera podremos revelar los para qué ocurrió lo que ocurrió, algo a lo que las personas que lo vivieron en su presente no tenían acceso, simplemente por falta de perspectiva histórica. Una auténtica historia viva alimenta siempre nuestros tres tiempos: pasado, presente y futuro.
  
  



miércoles, 25 de marzo de 2020

POR SI TIENES MIEDO A CONVERTIRTE EN UN PARANOICO DE LA HIGIENE

     Si crees que tu miedo al virus te está convirtiendo en un paranoico de la higiene, no luches contra ello: ¡conviértelo en un juego! Cuando ya tengas domino sobre tu nuevo juego, ve cambiando las normas, suavizándolas, aterrizándolas, conduciéndolas por la lógica y no por el miedo, en definitiva: haciéndolas más sabias; recuerda que el creador del juego eres tú.


     Es posible que lo anterior te parezca algo irresponsable e incluso frívolo; pero no se trata de no ser prudente, sino todo lo contrario, si lo piensas bien lo más irresponsable en una situación como la actual es dejarse llevar por el miedo. Vivir nuestra protección como un juego no es ni mucho menos renunciar a la seriedad del problema: un juego puede ser algo muy serio, pero a la vez puede ser también algo con lo que evitar sufrir e incluso algo con lo que llegar a disfrutar; el sentido del deber no tiene porqué estar reñido con nuestro sentido de la felicidad, no hay de hecho ninguna razón lógica para que no puedan cooperar.

martes, 24 de marzo de 2020

¡VIVAN LOS CISNES VENECIANOS!

     En la red, en medio del encierro del coronavirus, han circulado imágenes de nuestras ciudades en las que aparecen especies de animales que no forman parte de nuestro escenario habitual; entre estas presencias sorprendentes se encuentra la foto de dos cisnes en Venecia, esta imagen como muchas otras del mismo estilo ha resultado ser una “false news”. Una mentira, se nos ha dicho, es siempre una mentira; pero si dejamos la superficie de lo meramente evidente y también la del mundo “conspiranoíco”, y nos sumergimos en la profundidad de los sentidos de las cosas desde una mirada inocente, haciendo una lectura creativa de la imagen de los dos cisnes, podemos descubrir una gran verdad: en unos momentos tan duros necesitamos noticias bellas, tal vez porque sabemos que la belleza nos pone en contacto con lo que hay de auténtico dentro de nosotros, con nuestra parte invulnerable, con nuestra esencia indestructible ante cualquier enfermedad o catástrofe.
     El ser humano está sometido a la fragilidad de lo humano, pero también dispone de esa otra parte suya: el ser, esencia única e indestructible. Precisamente por eso nos llamamos seres humanos: somos una combinación de fragilidad y de poder indestructible, ante tan aparente contradicción no es extraño que nuestros comportamientos sean tan contradictorios, y que en medio de una crisis se acentúen y convivan a la vez actitudes generosas y ruines. El paradigma de la Dualidad ha sembrado la discordia entre nuestra parte ser y nuestra parte humana, precisamente por eso hemos necesitado intermediarios espirituales y autoridades religiosas, pero ahora está naciendo un nuevo paradigma que ha de integrar el ser con lo humano, de forma que el vivir como seres humanos no parta de una contradicción, sino de una suma consciente, coherente y bella de nuestra parte frágil y de nuestra parte indestructible.


     Volviendo al principio de este escrito, podemos decir que la unión de nuestra fragilidad y de nuestro poder indestructible queda perfectamente representada por la armonía, entre la fragilidad y el  porte majestuoso, presente en los dos cisnes “venecianos”: poder y fragilidad se integran en la belleza, en esa belleza que puede ser ahora, en medio de la gran crisis, nuestro salvavidas, o mejor dicho nuestro “salva-ánimos”, por eso me atrevo a decir: ¡vivan los cines venecianos!