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viernes, 21 de febrero de 2025

DEJEMOS DE TEMER A TRUMP, EN EL FONDO, LOS FUERTES SOMOS NOSOTROS


   Hoy en mi supermercado habitual había una empleada nueva con una característica que la hacía especial, es lo que para entendernos llamaríamos una persona con una discapacidad intelectual, término que es incapaz de recoger ni someramente  la realidad de un ser humano así. Al cobrarme, la chica con alguna dificultad en el habla me explicó amablemente que había venido a substituir a alguien y que antes estaba en otra tienda de la cadena de supermercados muy cerca de su casa, siguió así dándome más detalles a pesar de no conocerme de nada, todo lo expresó desde la tierna inocencia de un niño, estaba claro  que buscaba que le arroparan, pues para ella estar allí era todo un desafío diario, no había tenido una vida fácil. Me sentí honrado de que fuese ella quien me atendiese, pues no solo me estaba cobrando, también me estaba regalando inocencia y esperanza en la humanidad, si había alguien que mereciese ese puesto era sin duda ella y los que la vida ha puesto en situaciones similares.

    Al salir del supermercado andaba con la alegría de alguien que ha vivido un bello encuentro, mis pasos eran ligeros y mi corazón parecía cantar. Entonces apareció una imagen en mi interior que me devolvió a la gravedad de la vida, era la imagen de Trump. Su presencia me hizo comprender de inmediato que él con uno de sus tristes decretazos no dudaría en derogar las leyes que incentivan que los empresarios tomen como empleados a personas discapacitadas. Entonces sobre el horizonte de la rabia apareció el amanecer del orgullo de sentirme ciudadano de la Unión Europea, no cabe duda, los que tenemos sensibilidad y defendemos la justicia social somos siempre los fuertes, que nadie nos engañe. 

    Esta experiencia me ha llevado a escribir estas palabras con el claro propósito de animar a mis conciudadanos europeos a que no se rindan ante ningún chantaje autoritario que pretenda acabar con nuestro estado del bienestar, cuyas raíces son sin duda  el estado del bien ser. No conozco el nombre de la chica que me atendió, pero me siento afortunado de haberla conocido y de disfrutar de su presencia, gracias a ella mi indomabilidad ante lo que se avecina se ha hecho más poderosa. 




    

jueves, 3 de octubre de 2024

EL JUEGO DE CONSTRUIR NUESTRA REALIDAD: HACIA UNA PERCEPCIÓN MÁS SABIA Y DEMOCRÁTICA

    Son muy frecuentes las discusiones sobre una misma realidad, acabando no pocas de ellas en dramas. Lo que llamamos realidad es una construcción que hacemos a través de lo que observamos, y lo que observamos depende de a qué prestemos más atención. 

  Nuestras creencias, prejuicios, miedos y expectativas hacen que nos enfoquemos en determinados puntos de lo que queremos comprender e ignoremos los otros, como todos hacemos lo mismo el resultado es que cada uno ha construido su propio dibujo de la realidad; el proceso es como ese juego para niños en los que hay que ir uniendo los puntos siguiendo el orden de los números, al final, el niño se sorprende al ver cómo casi de la nada surge una hermosa figura, en el caso de la construcción de nuestra realidad cada uno tiene una secuencia diferente de números. Este proceso de creación de lo que creemos real, a base de eliminar partes de la auténtica realidad, tiene lugar también a nivel de clanes culturales, religiosos, ideológicos e incluso filosóficos. Esta forma inconsciente de ver el mundo, de no ser conscientes de que no vemos todo, es la base de la mayoría de los grandes conflictos, tanto personales como sociales.


    Es de vital importancia que la educación empiece a revelar este proceso de percepción de la realidad, que tantos malentendidos y conflictos crea. El ser conscientes de cómo creamos nuestra realidad, el darnos cuenta de que necesitamos también las perspectivas de los demás para mejor entender la auténtica realidad, es de vital importancia para que la democracia comience a ser más que un conjunto de leyes, y se convierta en una forma sabia de convivir y de construir juntos: entre todos vemos más, somos capaces de reconocer más dibujos en el juego de construir la realidad. 



miércoles, 8 de marzo de 2023

NO SE TRATA DE LUCHA DE GÉNEROS, SINO DE DEMOCRATIZAR LAS RELACIONES ENTRE LOS HOMBRES Y LAS MUJERES

    Biológicamente el ser humano tiene dos sexos, este hecho nos viene dado de nacimiento y nadie por tanto lo puede elegir; sin embargo el alma humana es sin duda femenina y masculina a la vez, sino no estaría completa. El enfrentamiento entre las limitaciones de nuestra biología y las capacidades de nuestra alma ha estado siempre presente en la historia humana, sobre todo en las personas que necesitan que su vida tenga calado espiritual 

    Femenino y masculino son términos complementarios en nuestra alma, que poco tienen que ver con los conceptos culturales, que han ido adoptando estos términos a lo largo del discurrir humano, es en ese reparto de roles culturales en los que la injusticia de género nace, el machismo es ante todo un fenómeno cultural, por eso, se ha trasmitido de generación en generación incluso por las propias madres cuando educan a sus hijos: las culturas nos marcan ignorando nuestros sentimientos e ideas; las culturas no son democráticas, por eso, los valores democráticos, también los relacionados con el género, han de primar sobre los valores culturales

    En el fondo, nunca ha habido una lucha de géneros, sino una lucha democrática que pretende acabar con los totalitarismos culturales al respecto, cuya única defensa que esgrimen es la tradición. Es necesario democratizar las relaciones entre las mujeres y los hombres en todos los campos si queremos llegar a una auténtica igualdad de derechos y de oportunidades, las leyes no son suficientes, además el espíritu democrático ha de penetrar en nuestra mente y en nuestros sentimientos.  En definitiva, la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre hombre y mujer va mucho más allá del feminismo, se trata de un acto democrático esencial imprescindible para el progreso de la humanidad, y para que el alma humana encarnada esté por fin completa





miércoles, 21 de diciembre de 2022

PRINCIPIOS PARA DEFINIR LA DEMOCRACIA COMO UN VALOR HUMANO Y EDUCATIVO ESENCIAL

         Hay que entender los siguientes principios como tales, no como se suele hacer comúnmente con los principios, es decir: confundirlos como finales, como algo inalterable e intocable. Estos principios nacen con la vocación de ser mejorados y ampliados con otros, gracias de antemano a todas las personas que lo hagan posible


1)  Nadie sobra en la humanidad, todos nos necesitamos para realizarnos como seres humanos


2) No hay que confundir hacer lo que nos da la gana con la libertad. La auténtica libertad tiene en cuenta la libertad y los derechos de los demás.


3) Mientras en una sociedad vayan por delante de los Derechos Humanos los de los clanes no es posible instaurar un régimen democrático. Por eso, para tener ciudadanos libres es imprescindible antes liberarlos de ser súbditos de los clanes en los que viven


4) Enseñar a encontrar distintas perspectivas ante un problema y saber cómo integrarlas de la mejor manera ha de forma parte esencial de la preparación democrática de todos los ciudadanos.


5) Lo que piensa una mayoría no tiene por qué ser más cierto que lo que piensa una minoría, ésta es la razón por la cual el respeto a las minorías es un principio esencial de la democracia. El voto puede convertirse en dictadura, la dictadura de la democracia, si no estamos alerta. 


6) Un diálogo auténtico requiere de cordialidad, es decir: de un noble sentimiento que una a las personas más allá de sus opiniones y diferencias: sin cordialidad no puede haber franqueza y amabilidad a la vez, algo imprescindible para llegar a una relación democrática.


7) Los auténticos demócratas siembran afecto antes que ideología: las ideologías no pueden dialogar, son los seres humanos los que tienen la capacidad de hacerlo.


8)  En un debate auténticamente democrático no se trata de que unos argumentos se impongan sobre otros, se trata de que el diálogo mejore los argumentos de todos


9)  Ridiculizar a quien opina diferente no forma parte del espíritu crítico, sino de la intolerancia  

 

10)  Un demócrata de corazón ha de saber reconocer las semillas de la esperanza aun en las tierras más áridas y también cómo regarlas para que broten: sin esperanza, sin ilusión en el futuro, no hay democracia


11)  El camino ha de ser siempre coherente con la meta: el fin no justifica los medios, si no hay coherencia entre ambos


12)  En los conflictos hay que empezar por buscar lo que nos une antes que centrarnos en lo que nos separa  


13)  Hay que respetar el futuro de las generaciones venideras, por eso, es nuestro deber cuidar de la naturaleza y evitar dejar deudas medio ambientales que dificulten su bienestar


14)  Los animales y las plantas no han de ser tratados solo de forma utilitaria, sino que hemos de hacerlo con el respeto y el cariño que merecen por acompañarnos en la aventura de la vida


15) Los Derechos Humanos son el mayor logro de la humanidad, ninguna cultura, religión o ideología han alcanzado su nivel a la hora de definir los derechos del ser humano, más allá de su origen o condición, por eso, conocerlos ha de ser un derecho al alcance de todas las personas, y también un deber.


16)  El espíritu democrático es el alma sobre el que se ha de construir la figura de ciudadano del mundo, que permitirá por fin que nadie pueda ser considerado un apátrida en su propio planeta, ni tampoco un emigrante por el simple hecho de vivir en otra cultura a la de su nacimiento



De la formación en crecimiento personal y social  “Educar Empoderando”


Blog de la formación:

http://educarempoderando.blogspot.com/




viernes, 4 de marzo de 2022

LA GRAN OPORTUNIDAD PARA SEMBRAR LA PAZ ESTÁ EN NUESTRAS AULAS

                           - Carta abierta a los maestros de corazón -

       Querido maestro de corazón, ante todo decirte que entiendo por tal a todo educador que no se conforma con meramente instruir en lo importante y que, impulsado por su corazón, anhela despertar en sus alumnos su propio luz, su propia sabiduría. Esta forma de educar que suma al “educare” (meter dentro, instruir) el “exducere” (extraer de dentro) no va contra ningún sistema educativo, pues no tiene sentido destruir lo que se quiere mejorar, es pues, en sí misma, un camino de paz que no cree en la guerra contra lo que no nos termina de gustar. Si te sientes identificado por lo dicho hasta aquí o simplemente sientes curiosidad te invito a seguir leyendo.

En el momento que escribo estas palabras asistimos con horror a la invasión de Ucrania por el ejército ruso, un acontecimieto que no puede dejar de lado en su clase un maestro de corazón, pues no tiene sentido instruir sobre la historia ignorándola cuando tiene lugar y sobre todo cuando pone en peligro un valor tan importante como la paz. Si no educamos para sembrar y despertar valores humanos, ¿para qué educamos... para que nuestros alumnos cometan los mismos errores que narran sus libros de texto...? La guerra es el horror que encierra todos los horrores, pero también es una gran oportunidad para entender qué es lo que falla en nuestra forma de pensar y sentir que permite que lleguemos a ella, por cierto, nuestra forma de pensar es modelada en nuestra educación y, por lo tanto, si existen errores en ella es precisamente en la educación donde han de subsanarse. El maestro de corazón, o sea tú, tiene una gran oportunidad de ayudar a crear futuros de paz si se anima a entrar en su propia mente, en su psique heredada de ser humano, y buscar las causas de la guerra en nuestra forma de pensar y de relacionarnos. Oponernos a la guerra no basta, hay que encontrar sus causas en nuestro interior y explicarlas a nuestros alumnos, un maestro de corazón no proporciona solo conocimiento enlatado, es además científico de la vida y enseña a sus alumnos a serlo también.

Así pues, educar para la paz no consiste en meramente hablar de su importancia y leer textos de grandes pacifistas, requiere también investigar en el ser humano vivo, porque la paz en sí misma ha de mantenerse viva en nosotros sean cuales sean las circunstancias. El maestro para llevar a cabo esta labor tiene actualmente recursos que sus predecesores ni siquiera soñaron, como son el nuevo concepto de  inteligencia emocional y los libros de crecimiento personal. Menos información, a mi modo de ver, posee sobre algo vital para desarrollar la paz: la democratización de nuestras relaciones. Hechos tan lamentables como el maltrato machista y el acoso escolar tienen sus raíces en una idea totalitaria de nuestras relaciones, que tal vez no hemos podido notar por estar este totalitarismo tan sumamente extendido que nos impide tener un contraste con el que poder reconocerlo. La vida es ante todo relaciones, por eso democratizarlas es un paso obligado para mejorar el mundo y pacificarlo, para no extenderme con este tema en esta carta te invito a escuchar el vídeo que he puesto más abajo.

Tal vez te preguntes qué tiene que ver lo dicho hasta ahora con ayudar a erradicar las guerras del futuro de nuestros alumnos, la respuesta está en que una guerra entre países no es más que la sublimación de las pequeñas guerras que a veces llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana. Es cierto que suele haber líderes pseudopsicópatas en el inicio de todas las guerras y que tal vez sean inmunes a una buena educación, pero estos líderes no llegarían al poder con un pueblo educado en la paz y en el saber reconocer cuando intentan manipularlo, ambos valores democráticos esenciales. La educación ha de crear una masa crítica en la ciudadanía que garantice la paz en el futuro y tú, querido maestro de corazón, eres una pieza clave para lograrlo, porque la educación obligatoria hace que todos los niños y adolescentes pasen por clases como la tuya, no hay una oportunidad tan grande para sembrar la paz como las aulas. 

#EducarEmpoderando



«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben edificarse las defensas de la paz».

                           Preámbulo de la Constitución de la UNESCO