domingo, 8 de diciembre de 2024

DESPUÉS DE RECONSTRUIR NOTRE DAME...

    Ahora nos queda por construir la catedral más grande y hermosa de la historia, en la que ha de caber toda la humanidad: la implantación de los Derechos Humanos en todo el mundo. 

    Por vez primera la construcción de una catedral requiere de la participación de todas las culturas, todas las religiones, todos los agnosticismos, todos los ateísmos, todas las ideologías y todas las filosofías. El fin de esta magna obra es conseguir una humanidad que se respete a sí misma, que consiga que todo ser humano se sienta digno de serlo y que incluso se atreva a tener sueños en común. Los materiales iniciales los tenemos, son los Derechos Humanos, ahora toca ponerse de verdad manos a la obra.

    En esta catedral la historia de la humanidad cobrará por vez primera un sentido global, los seres humanos dentro de ella no tendrán más remedio que sentirse hermanos y hacer de sus rencillas un reto de crecimiento. 


    Todos quedamos sobrecogidos ante el espacio interior de Notre Dame, sentimos que nuestra alma se expande dentro de él, que nuestra pequeñez forma parte de algo más grande, por eso la reconstruimos; ahora toca reconstruir la humanidad, dejar atrás el odio, los resentimientos y el cainismo. 

    Juntos hemos de crear un gran sueño en común, así empiezan todas las catedrales, en el corazón y en la mente de quienes la sueñan, ese sueño es hacer realidad los Derechos Humanos, seguro que a muchos os parece imposible, pero también a los que veían comenzar las catedrales les parecía imposible, muchos morían sin verlas acabadas, pero finalmente sus descendientes pudieron disfrutarlas, porque sus padres y abuelos tuvieron fe en conseguirlo. Ha llegado el momento de generar una fe inquebrantable en hacer realidad los Derechos Humanos, si la fe pudo levantar Notre Dame, también podrá levantar la catedral de la dignidad de todos los seres humanos.



jueves, 3 de octubre de 2024

EL JUEGO DE CONSTRUIR NUESTRA REALIDAD: HACIA UNA PERCEPCIÓN MÁS SABIA Y DEMOCRÁTICA

    Son muy frecuentes las discusiones sobre una misma realidad, acabando no pocas de ellas en dramas. Lo que llamamos realidad es una construcción que hacemos a través de lo que observamos, y lo que observamos depende de a qué prestemos más atención. 

  Nuestras creencias, prejuicios, miedos y expectativas hacen que nos enfoquemos en determinados puntos de lo que queremos comprender e ignoremos los otros, como todos hacemos lo mismo el resultado es que cada uno ha construido su propio dibujo de la realidad; el proceso es como ese juego para niños en los que hay que ir uniendo los puntos siguiendo el orden de los números, al final, el niño se sorprende al ver cómo casi de la nada surge una hermosa figura, en el caso de la construcción de nuestra realidad cada uno tiene una secuencia diferente de números. Este proceso de creación de lo que creemos real, a base de eliminar partes de la auténtica realidad, tiene lugar también a nivel de clanes culturales, religiosos, ideológicos e incluso filosóficos. Esta forma inconsciente de ver el mundo, de no ser conscientes de que no vemos todo, es la base de la mayoría de los grandes conflictos, tanto personales como sociales.


    Es de vital importancia que la educación empiece a revelar este proceso de percepción de la realidad, que tantos malentendidos y conflictos crea. El ser conscientes de cómo creamos nuestra realidad, el darnos cuenta de que necesitamos también las perspectivas de los demás para mejor entender la auténtica realidad, es de vital importancia para que la democracia comience a ser más que un conjunto de leyes, y se convierta en una forma sabia de convivir y de construir juntos: entre todos vemos más, somos capaces de reconocer más dibujos en el juego de construir la realidad. 



sábado, 27 de abril de 2024

LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD COMO TAL COMIENZA EN 1948

    La llamada Tierra Prometida es en realidad todo nuestro planeta y fue prometida a todos los seres humanos en 1948, por el mayor acto espiritual y de hermandad de la historia de la humanidad: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Según esta declaración nadie ha de sentirse un apátrida en su propio planeta, pues al igual que el aire que respiramos no tiene fronteras y todos lo compartimos sin distinciones de ninguna clase, la tierra que pisamos también nos sustenta a todos. 


Eleanor Roosevelt sostiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos que no llegó a ser un tratado internacional de obligado cumplimiento, pues la humanidad no estaba preparada para ello. Nos queda un largo camino para que algún día pueda convertirse en un tratado, ahora aparte de luchar por su cumplimiento hay que conseguir que sean un tema esencial en la educación de todo el planeta.


    Las divisiones de la humanidad en clanes y países disputándose bienes y territorios son divisiones dibujadas en nuestras mentes por creencias, tradiciones, ideologías y religiones; los Derechos Humanos son unos principios que plantean trascender estas divisiones, de forma que en vez de servir para enfrentarnos sirvan para sumar experiencias y conocimientos y así poder evolucionar juntos. De alguna forma podemos decir que la historia de la humanidad comienza con la declaración de los DDHH, pues por vez primera algo nos invita a tomar conciencia de que somos un grupo de seres con un destino en común, hasta entonces la historia era más bien la historia de las diversas culturas. Por desgracia aún no somos conscientes de este hecho tan importante, es necesario empezar a  hablar de él en todas nuestras aulas para que así los DDHH puedan echar raíces en las mentes y los corazones de todas las nuevas generaciones: somos una humanidad en busca de su destino en común, nuestra historia como tal comienza ahora...