miércoles, 15 de abril de 2026

EL SUEÑO QUE SÓCRATES NI SIQUIERA PUDO IMAGINAR

        Durante más de dos décadas acompañé a mis alumnos a las pruebas de acceso a la universidad que se realizaban tras terminar su enseñanza media, tenían entre 17 y 18 años; en aquel entonces la historia de la filosofía era un examen obligatorio para todos, año tras año leía la prueba que proponían y podía comprobar que siempre giraba en torno a una media docena de filósofos, entre los cuales siempre se encontraba Sócrates. Esto me llevó a darme cuenta de una incoherencia muy grande en nuestro sistema educativo, una más: ¿cómo es posible que se dé tanta importancia a Sócrates en la preparación para la universidad y sin embargo se le deshonre tanto en nuestra forma de dar las clases...? Nuestra manera de enseñar no tiene nada que ver con el método socrático, hasta el punto de que cuando el profesor de filosofía explica este tema a sus alumnos casi seguro que éstos lo reciben como algo exótico, incluso trasnochado.

El método socrático ve en el alumno un potencial que necesita ser despertado, un científico de la vida que ha de aprender a descubrir, a investigar, por sí solo, un ser humano que necesita iluminarse con la luz del autoconocimiento para encontrarse a sí mismo. Por otra parte, Sócrates confiaba ciegamente en el poder del diálogo para incentivar en el alumno el encuentro con su saber interior, podemos decir que el gran filósofo no veía la educación como una mera instrucción, como un introducir conocimiento, sino como un arte que permitía ver a toda persona como una fuente de conocimiento. 

Mi rebeldía ante una enseñanza basada en la mera instrucción fue creciendo a lo largo de mis años como docente, y para hacerla efectiva apliqué el diálogo socrático sobre mí mismo, hice de Sócrates con el alumno que hay en mí, provoqué a mi propia sabiduría. Con lo que iba encontrando en mí mismo y con la ayuda de buenos libros y algún que otro curso de crecimiento personal fui introduciendo cambios en mis clases de física y matemáticas, tuve que desarrollar una gran creatividad para que los temarios no se resintieran e incluso a veces tuve que actuar cono un agente secreto para ocultar determinadas cosas, que no hubiesen sido entendidas ni por la dirección del colegio ni por buena parte de mis compañeros. Era inaudito: ¡tenía que ocultar que aplicaba el método socrático en mis clases, a pesar de que el método era materia obligatoria en la asignatura de filosofía! 

No me conformé, claro está, con el método socrático, fui desarrollando mis propios métodos enfocados sobre todo hacia el autoconocimiento, me encantaba ver cómo los ojos de mis alumnos se iluminaban cuando lograba que sintiesen su propia luz, en mis clases nadie era considerado un mero recipiente en el que verter los temarios o se le contemplaba sólo como alguien al que enseñar determinadas habilidades matemáticas. Todo ello me llevó a crear un lema: “educar a astros con luz propia”, durante siglos se nos ha enseñado como si fuésemos planetas que viven de la luz que reciben de su sol, el sol de los temarios. En mi época de estudiante el temario era lo importante, si tenías suerte te tocaba un profesor con una gran capacidad didáctica e incluso con gran afecto hacia sus alumnos, pero yo descubrí en mi interior, como profesor, que educar es más que eso, educar comienza con ver en el alumno un mundo interior lleno de saber; como decía Sócrates: el maestro ha de ayudar al alumno a parir el conocimiento que lleva dentro.

Mi método crecía conmigo, con mis alumnos y con las dificultades que encontraba en el camino, mis alumnos se convirtieron también en mis maestros, por eso, empecé a llamarles alumnos-maestros, creo que a Sócrates le hubiese gustado este tratamiento. Llegó un momento en el que mis ideas por aplicar no cabían en el estrecho margen que me dejaban los horarios, los temarios y los exámenes, y no había ninguna posibilidad de proponer a la dirección del centro una extra-escolar dedicada exclusivamente al autoconocimiento y a mis “locas” ideas, así que me fui preparando mentalmente para dejar la escuela, además en mi interior sentía que ahora me tocaba dar clases a educadores que tuvieran las mismas inquietudes que yo, fundamentalmente maestros y padres, en las que podría explicarles mi método. Aproveché una coyuntura que se produjo en el colegio para dejarlo, lo cual me permitió cobrar el paro y tener tiempo para dedicarme plenamente a escribir mi primer libro “23 maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza”, el título hace alusión a que toda la historia que narro ocurre en una clase de enseñanza media con 22 alumnos y un profesor muy especial, en total desde mi perspectiva educativa: 23 maestros, 22 alumnos-maestros y el profesor. En el libro cuento las cosas que apliqué en mis clases y también las que se quedaron en el tintero por falta de medios y circunstancias apropiadas, lo hago como una narración fundamentalmente dialogada, en honor al maestro Sócrates, que como ya he dicho hacía del diálogo con sus alumnos su herramienta didáctica más poderosa; y además, al fin de cuentas, también los diálogos habían sido mi herramienta más fértil  en clase.

Tras nueve meses de trabajo, toda una gestación, acabé la obra, ahora tocaba encontrar editor. Los editores que me recibían ponían como dificultad para editarlo el hecho de que casi la totalidad del libro era diálogo, era bien curioso: la presencia reiterada del diálogo socrático en el texto era un obstáculo para publicar un libro sobre educación, pero mientras tanto éste seguía siendo un tema recurrente en las pruebas de acceso a la universidad. Ante la imposibilidad de que lo editaran opté por regalarlo en versión digital en las redes, acompañado de una carta de presentación en la que expresaba brevemente mis sentimientos respecto a la educación y mi propuesta. Para mi sorpresa la carta y el libro tuvieron éxito en las redes, sobre todo con las madres que tenían hijos con problemas en el colegio, muchas de ellas imprimían el libro y se lo regalaban a algún profesor de su hijo. En este viaje por el ciberespacio quiso el destino que llegase el libro a una productora de televisión, a sus dos socios les encantó la obra y me propusieron que lo narrado en el libro lo hiciese con alumnos auténticos en unas clases especiales (a modo de unas extraescolares de autoconocimiento), que ellos grabarían y montarían para dar lugar a una película-documental, quedé sobrecogido, nunca imaginé que un libro que no quiso editar nadie fuese la base de una película en la que yo encarnaría al maestro. La sorpresa no quedó ahí, la película terminó siendo subvencionada por el Ministerio de Cultura y coproducida por TVE, lo cual nos aseguraba que sería emitida por la cadena de mayor audiencia española, los vientos me eran favorables de una manera que ni siquiera pude imaginar. Si te apetece ver la película puedes hacerlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=LrvP7RAO9uM&t=351s

                              Fotograma de la película “Entre maestros”


      El éxito de la película en la televisión y en las redes me permitió crear una formación para educadores que titulé  “Educar Empoderando”, durante años recorrí España impartiéndola. Todo esto me llevó a pensar en el viejo Sócrates, ¿hasta dónde hubiese llegado de disponer de los medios de hoy...? Yo estaba llevando a cabo un sueño que ni siquiera Sócrates pudo imaginar, era todo un privilegiado, y todo porque sentí a mis alumnos como astros con luz propia, algunas veces de forma textual: cuando les llegaba al corazón sus ojos se achispaban y empezaban a manar un brillo muy especial, lo vi muchas veces; con el tiempo descubrí que había otra persona que había experimentado lo mismo, se trataba del director de orquesta Benjamín Zander, cuando conectaba con sus músicos los ojos de los mismos empezaban a brillar, lo explica en un magnífico TED que puedes ver y disfrutar aquí:  https://www.youtube.com/watch?v=ZLY6PLhL6Vc

Este fenómeno luminoso lo logré conseguir también con algunos de mis alumnos adultos en la formación, sus corazones se abrían en conexión total con su mente, cuando un educador siente esto no lo olvida jamás y anhela con entusiasmo lograr trasmitírselo a sus hijos o alumnos. También aparecieron momentos así en la película, que por cierto titulamos “Entre maestros”, porque en todo momento consideramos a cada chico como un alumno-maestro, así que toda la experiencia discurrió “entre maestros”. 

Posteriormente escribí dos libros más. El segundo lo titulé “Encuentros con tu propia sabiduría”, que es básicamente una colección de senti-pensares y cuentos que había escrito durante años en las redes, el hilo conductor de todo lo escrito es que considero al lector como un astro con luz propia y que por lo tanto ha de gozar de una sabiduría también propia, más allá de sus experiencias y de lo que haya aprendido de sus maestros, que mis palabras en el libro pretenden despertar en él. Si te interesa saber más sobre la obra puedes escuchar la siguiente entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=co_nfuUYMP4&t=1558s

Mi tercer libro complementa al primero, pues mientras que en “23 maestros, de corazón” la acción tiene lugar en una clase de secundaria con 23 personas en juego para relacionarse, en “Jacobo y el viejo indomable” la obra se centra tan solo en dos personas: el alumno-maestro (Jacobo) y el maestro (el viejo); esto permite un encuentro más íntimo, más profundo y por ende más trasformador. El viejo maestro, ya jubilado, a través de divertidas provocaciones a Jacobo logra primero sacarle de sí -un truco para que baje sus defensas mentales programadas- para luego abrirle al mundo, ya sin corazas, el corazón, una maniobra imprescindible para que pueda conectar conscientemente con su propia sabiduría, ya que ésta necesita de sentimientos nobles para expresarse en nuestra mente. Toda la obra está llena de juegos divertidos y de alto calado en lo que se refiere a la sabiduría, el viejo engloba todo lo que le quiere enseñar a Jacobo en una frase: “el arte de jugar la vida”, pues en esencia le está mostrando cómo trascender la visión dramática de la vida mediante el juego, como diría Mary Poppins “el ser feliz es un truco al fin”. Si te apetece adentrarte más en la obra puedes ver la entrevista al respecto que me hizo el periodista Jordi Fortià: https://www.youtube.com/watch?v=qHIdMs7yVsc&t=11s

En resumen, lo que he querido trasmitirte hasta ahora, querido lector, es la importancia de complementar la instrucción que recibimos en la escuela con una educación que nos revele que no nacemos vacíos por dentro, que no somos meros planetas orbitando lo que la sociedad, la cultura o nuestra familia considera importante. Somos astros con luz propia, un hecho que difícilmente descubriremos por nosotros mismos en un entorno que no es consciente de esto, por ello, es de vital importancia preparar a los educadores, padres y maestros, para que sepan revelar a sus hijos y alumnos su propia luz, a este proceso re-educativo del educador lo he denominado “Educar Empoderando”, pues se trata de empoderar primero a los educadores, hacerles ver y sentir su propia luz, revelarles al indomable que llevan dentro y que no acepta ser un mero planeta sin luz propia. A partir de aquí verán en sus hijos y alumnos una nueva faceta, un nuevo brillo, una belleza sin igual.

                                  Carlos González Pérez     

                                              Blog de la formación “Educar Empoderando”:

                                                 http://educarempoderando.blogspot.com/




                                          





viernes, 21 de febrero de 2025

DEJEMOS DE TEMER A TRUMP, EN EL FONDO, LOS FUERTES SOMOS NOSOTROS


   Hoy en mi supermercado habitual había una empleada nueva con una característica que la hacía especial, es lo que para entendernos llamaríamos una persona con una discapacidad intelectual, término que es incapaz de recoger ni someramente  la realidad de un ser humano así. Al cobrarme, la chica con alguna dificultad en el habla me explicó amablemente que había venido a substituir a alguien y que antes estaba en otra tienda de la cadena de supermercados muy cerca de su casa, siguió así dándome más detalles a pesar de no conocerme de nada, todo lo expresó desde la tierna inocencia de un niño, estaba claro  que buscaba que le arroparan, pues para ella estar allí era todo un desafío diario, no había tenido una vida fácil. Me sentí honrado de que fuese ella quien me atendiese, pues no solo me estaba cobrando, también me estaba regalando inocencia y esperanza en la humanidad, si había alguien que mereciese ese puesto era sin duda ella y los que la vida ha puesto en situaciones similares.

    Al salir del supermercado andaba con la alegría de alguien que ha vivido un bello encuentro, mis pasos eran ligeros y mi corazón parecía cantar. Entonces apareció una imagen en mi interior que me devolvió a la gravedad de la vida, era la imagen de Trump. Su presencia me hizo comprender de inmediato que él con uno de sus tristes decretazos no dudaría en derogar las leyes que incentivan que los empresarios tomen como empleados a personas discapacitadas. Entonces sobre el horizonte de la rabia apareció el amanecer del orgullo de sentirme ciudadano de la Unión Europea, no cabe duda, los que tenemos sensibilidad y defendemos la justicia social somos siempre los fuertes, que nadie nos engañe. 

    Esta experiencia me ha llevado a escribir estas palabras con el claro propósito de animar a mis conciudadanos europeos a que no se rindan ante ningún chantaje autoritario que pretenda acabar con nuestro estado del bienestar, cuyas raíces son sin duda  el estado del bien ser. No conozco el nombre de la chica que me atendió, pero me siento afortunado de haberla conocido y de disfrutar de su presencia, gracias a ella mi indomabilidad ante lo que se avecina se ha hecho más poderosa. 




    

domingo, 8 de diciembre de 2024

DESPUÉS DE RECONSTRUIR NOTRE DAME...

    Ahora nos queda por construir la catedral más grande y hermosa de la historia, en la que ha de caber toda la humanidad: la implantación de los Derechos Humanos en todo el mundo. 

    Por vez primera la construcción de una catedral requiere de la participación de todas las culturas, todas las religiones, todos los agnosticismos, todos los ateísmos, todas las ideologías y todas las filosofías. El fin de esta magna obra es conseguir una humanidad que se respete a sí misma, que consiga que todo ser humano se sienta digno de serlo y que incluso se atreva a tener sueños en común. Los materiales iniciales los tenemos, son los Derechos Humanos, ahora toca ponerse de verdad manos a la obra.

    En esta catedral la historia de la humanidad cobrará por vez primera un sentido global, los seres humanos dentro de ella no tendrán más remedio que sentirse hermanos y hacer de sus rencillas un reto de crecimiento. 


    Todos quedamos sobrecogidos ante el espacio interior de Notre Dame, sentimos que nuestra alma se expande dentro de él, que nuestra pequeñez forma parte de algo más grande, por eso la reconstruimos; ahora toca reconstruir la humanidad, dejar atrás el odio, los resentimientos y el cainismo. 

    Juntos hemos de crear un gran sueño en común, así empiezan todas las catedrales, en el corazón y en la mente de quienes la sueñan, ese sueño es hacer realidad los Derechos Humanos, seguro que a muchos os parece imposible, pero también a los que veían comenzar las catedrales les parecía imposible, muchos morían sin verlas acabadas, pero finalmente sus descendientes pudieron disfrutarlas, porque sus padres y abuelos tuvieron fe en conseguirlo. Ha llegado el momento de generar una fe inquebrantable en hacer realidad los Derechos Humanos, si la fe pudo levantar Notre Dame, también podrá levantar la catedral de la dignidad de todos los seres humanos.



jueves, 3 de octubre de 2024

EL JUEGO DE CONSTRUIR NUESTRA REALIDAD: HACIA UNA PERCEPCIÓN MÁS SABIA Y DEMOCRÁTICA

    Son muy frecuentes las discusiones sobre una misma realidad, acabando no pocas de ellas en dramas. Lo que llamamos realidad es una construcción que hacemos a través de lo que observamos, y lo que observamos depende de a qué prestemos más atención. 

  Nuestras creencias, prejuicios, miedos y expectativas hacen que nos enfoquemos en determinados puntos de lo que queremos comprender e ignoremos los otros, como todos hacemos lo mismo el resultado es que cada uno ha construido su propio dibujo de la realidad; el proceso es como ese juego para niños en los que hay que ir uniendo los puntos siguiendo el orden de los números, al final, el niño se sorprende al ver cómo casi de la nada surge una hermosa figura, en el caso de la construcción de nuestra realidad cada uno tiene una secuencia diferente de números. Este proceso de creación de lo que creemos real, a base de eliminar partes de la auténtica realidad, tiene lugar también a nivel de clanes culturales, religiosos, ideológicos e incluso filosóficos. Esta forma inconsciente de ver el mundo, de no ser conscientes de que no vemos todo, es la base de la mayoría de los grandes conflictos, tanto personales como sociales.


    Es de vital importancia que la educación empiece a revelar este proceso de percepción de la realidad, que tantos malentendidos y conflictos crea. El ser conscientes de cómo creamos nuestra realidad, el darnos cuenta de que necesitamos también las perspectivas de los demás para mejor entender la auténtica realidad, es de vital importancia para que la democracia comience a ser más que un conjunto de leyes, y se convierta en una forma sabia de convivir y de construir juntos: entre todos vemos más, somos capaces de reconocer más dibujos en el juego de construir la realidad. 



sábado, 27 de abril de 2024

LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD COMO TAL COMIENZA EN 1948

    La llamada Tierra Prometida es en realidad todo nuestro planeta y fue prometida a todos los seres humanos en 1948, por el mayor acto espiritual y de hermandad de la historia de la humanidad: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Según esta declaración nadie ha de sentirse un apátrida en su propio planeta, pues al igual que el aire que respiramos no tiene fronteras y todos lo compartimos sin distinciones de ninguna clase, la tierra que pisamos también nos sustenta a todos. 


Eleanor Roosevelt sostiene la Declaración Universal de los Derechos Humanos que no llegó a ser un tratado internacional de obligado cumplimiento, pues la humanidad no estaba preparada para ello. Nos queda un largo camino para que algún día pueda convertirse en un tratado, ahora aparte de luchar por su cumplimiento hay que conseguir que sean un tema esencial en la educación de todo el planeta.


    Las divisiones de la humanidad en clanes y países disputándose bienes y territorios son divisiones dibujadas en nuestras mentes por creencias, tradiciones, ideologías y religiones; los Derechos Humanos son unos principios que plantean trascender estas divisiones, de forma que en vez de servir para enfrentarnos sirvan para sumar experiencias y conocimientos y así poder evolucionar juntos. De alguna forma podemos decir que la historia de la humanidad comienza con la declaración de los DDHH, pues por vez primera algo nos invita a tomar conciencia de que somos un grupo de seres con un destino en común, hasta entonces la historia era más bien la historia de las diversas culturas. Por desgracia aún no somos conscientes de este hecho tan importante, es necesario empezar a  hablar de él en todas nuestras aulas para que así los DDHH puedan echar raíces en las mentes y los corazones de todas las nuevas generaciones: somos una humanidad en busca de su destino en común, nuestra historia como tal comienza ahora...   





martes, 5 de diciembre de 2023

HACIA LA INOCENCIA DE NUESTROS DESEOS

    Para elevarnos no es necesario que disminuyamos la densidad de nuestro cuerpo, basta que nos unamos a algo más ligero que el aire, por ejemplo un globo, el Principio de Arquímedes hará por nosotros el resto. De la misma manera, no es necesario luchar contra nuestros pensamientos más densos, basta ir creando un globo de miradas ligeras, sin juicios, sin ataduras a creencias limitantes. A medida que nuestros pensamientos ligeros ocupen cada vez más espacio empezaremos a “subir”, a despegar de los típicos conflictos de la dualidad. ¡Y claro!, cuando empecemos a contemplar el nuevo paisaje, con sus perspectivas más amplias, y a respirar un aire más puro, nuestros deseos de aterrizar irán desapareciendo sin necesidad de luchar contra ellos. El sabio sabe que cuando lucha contra él mismo pierde siempre, y que negar nuestros deseos no es más que combatirnos.

    La Dualidad nos hace creer que censurando nuestros deseos dejamos de ser sus esclavos; pero en realidad al reprimirlos los estamos haciendo más fuertes, ya que les damos una inyección de nuestra propia energía. Lo más sabio no es entrar en batallas, sino aprender a observar nuestros deseos más allá de los juicios de las creencias que normalmente habitamos.


    Cualquier deseo, por vergonzante que nos parezca, pierde gravedad cuando lo llevamos a la mirada de nuestro corazón. Sólo la sabiduría de la inocencia nos puede revelar el sentido último de un deseo. Si nos presentaran a un criminal de guerra no después de sus crímenes, sino cuando era un bebé, ¿qué sentido tendría condenarle por unos delitos aún no cometidos …? Lo mismo pasa con los deseos, todos nacen puros, pero nuestras creencias limitantes, nuestros juicios, nuestros miedos… van dándoles densidad hasta que su pureza se nos hace irreconocible.

    Hay un camino de sabiduría para dejar de luchar contra nuestros deseos indeseables. Consiste en viajar hacia atrás en el tiempo, en ir desnudando estos deseos de juicios y miedos, hasta que podamos volver a verlos como nacieron: con la pureza de nuestro corazón.

    Es posible, querido lector, que todo esto te parezca una fantasía, como le ocurriría a un hombre “primitivo” al que le dijesen que podría elevarse por los aires en algo llamado globo; no habría manera de convencerle … a menos, claro está, que él mismo pudiese subirse en un globo. ¿Qué te parece tomar uno de esos deseos indeseables y tratar de llevarlo a la mirada de tu corazón? Sí, ya sé que parece imposible ver a ese deseo como a un bebé, pero permíteme que te proporcione un truco que lo hace más fácil: trata de llevar esto a cabo en la ducha, siente la calidez y fluidez del agua, siéntete tú mismo bebé, y … ¡aleó! empieza a desnudar tu deseo, a dejar atrás tu desconfianza hacia él, a sentir su pureza … Ya me contarás … “


De la formación en crecimiento personal y social "Educar Empoderando" (módulo: "La sabiduría de las edades: el arte de vivirse completo") 

viernes, 20 de octubre de 2023

ACABEMOS CON LOS TRES TIRANOS QUE COSIFICAN A SERES HUMANOS


    Vivir lo que se ha conseguido en la comunidad de Givat Haviva, un remanso de paz en medio del conflicto de Gaza, representa realizar un viaje al futuro, al único futuro viable: el de la paz y el de la buena convivencia entre los judíos y los palestinos. Para llegar a él es necesario dejar atrás el odio, y empezar a ver al otro primero como persona en lugar de como mero individuo perteneciente a otra cultura con la que se está en conflicto. 


    Los fanáticos, de un lado y de otro, cosifican al que consideran su enemigo, impidiendo así cualquier diálogo y como consecuencia cualquier avance en la buena convivencia: ¿quién quiere hablar con una cosa que le estorba?, la aparta y punto. Para cosificar se necesita una justificación, que se suele hacer en base a la fanatización de una ideología o religión, lo cual permite crear un clan que actúa basado en “la única fe verdadera” o en  “la auténtica verdad de las cosas”, sin dogma incuestionable no se puede dejar de ver al otro como persona y como consecuencia sin derecho a la compasión, sin el efecto clan no se puede encontrar la fuerza necesaria para luchar hasta la muerte. Aún queda un tercer ingrediente a añadir al efecto clan, con su consiguiente borreguismo, y al dogma, con su consiguiente inflexibilidad: el odio, que permite con su ofuscación erradicar cualquier sentimiento humano hacia el enemigo y todo tipo de pensamientos razonables que puedan ir contra el dogma o el clan. Teniendo presente a estos tres tiranos que someten a la mente y al corazón humanos podemos ahora entender las masacres terroristas y los bombardeos despiadados a inocentes. 

    Los integrantes de Givat Haviva parecen haber luchado con éxito para librarse de los tres tiranos, que juntos tienen el poder de cosificar a los seres humanos, por eso, son el ejemplo perfecto a seguir para construir un futuro de paz, los medios de comunicación deberían de darles mayor relevancia, a ellos y a todas las personas que actúan en la misma dirección. No sería justo terminar este escrito sin mencionar también a todos los judíos que en EEUU se han manifestado en contra del cerco y el bombardeo de Gaza, que parecen estar también libres de los tres tiranos, aunque previsiblemente hayan tenido la tentación del odio tras los crímenes cometidos por Hamás; ellos también son esperanza de un futuro en el que todos los seres humanos sean tratados como personas de pleno derecho y no como cosas a apartar de nuestro camino: acabemos de una vez por todas con los tres tiranos, al final, siempre se trata de democracia, en este caso de una democracia de corazón, de una democracia que ha de ir abriendo camino a la definición efectiva de ciudadano del mundo, que permitirá por fin que nadie pueda ser considerado un apátrida o incluso una cosa en su propio planeta.  


     

viernes, 31 de marzo de 2023

2069: EL GRAN DESCUBRIMIENTO

    Dedico este relato a mi querido maestro en el arte de la divulgación y en el amor al futuro de la humanidad: Isaac Asimov. Sus palabras, aún vivas, destilan admiración por la curiosidad humana, de hecho, nunca renunció al espíritu científico salvaje, en el sentido bello de la palabra, presente en todos los niños. Gracias, Isaac, por ayudarme a mantener encendido ese espíritu que nos recuerda que todos nacemos científicos


Jacobo y su compañera de vida, María, están sentados frente a su gran amigo y compañero de trabajo en el mayor descubrimiento de toda la historia, el paisaje exterior discurre ante sus ojos difuminado por los 400 Km/h a los que les propulsa el tren. El trío se encamina hacia Estocolmo, donde recibirá cada uno un Premio Nobel, por vez primera se otorgarán tres premios distintos a un solo trabajo: el gran descubrimiento. 

La mente de Jacobo se proyecta en el difuminado paisaje que hace de pantalla de sus recuerdos. Todo empezó por lo que aquel singular personaje, conocido como el viejo indomable, despertó en su interior en aquellos inolvidables encuentros en el parque, él tenía entonces 17 años... Jacobo no puede evitar esbozar una sonrisa al darse cuenta que él ahora tiene la edad del viejo entonces. Aquellas suculentas conversaciones y las locuras del viejo le ampliaron la vida más allá de lo inimaginable, dejó de verse a sí mismo como un planeta sin luz que orbita lo que su sociedad le ha dicho que es importante, y pasó a sentirse como un astro con luz propia, una luz con la que poder iluminar su camino, una luz que le mostró ser poseedor de una sabiduría propia, más allá de su experiencia de vida y de lo que hubiese leído; en definitiva, su amado maestro le enseñó a sentirse el creador de su propia vida, no puede haber mayor regalo a excepción de haberle presentado a María, que en ese momento era otra de sus alumnas especiales.

Jacobo siguió los pasos académicos del viejo y estudió física, eso sí, en vez de elegir el camino de la enseñanza eligió el de la investigación y se trasformó en un físico teórico de cierto renombre, pero que en un determinado momento apostó por salirse de la vía académica y formular una teoría que trascendía los límites de la física. Todo empezó cuando se produjeron dos avances de la ciencia y de la tecnología para los cuales la humanidad no parecía estar preparada: la impresión 3D de cualquier órgano del cuerpo y con la genética de cualquier persona y la interrupción del programa biológico de envejecimiento. Ambos hallazgos tenían una consecuencia muy nociva: la inmortalidad, que no es compatible con la capacidad biológica de la Tierra, lo cual condujo al problema ético más grande de toda la historia: ¿quién tenía derecho a elegir quién vivía y cuánto vivía? La inmortalidad que había sido durante siglos una utopía, mostraba ahora su cara más terrible: una sociedad distópica, en la que las personas podrían curiosamente matarse por conseguir la inmortalidad. Este hecho empujó a Jacobo a mirar al ser humano más allá de las limitaciones físicas y biológicas del planeta, y a preguntarse si podía formular alguna teoría que ayudase a no ver la inmortalidad como una fuente de conflictos, estaba claro que a la inmortalidad había que añadir otro conocimiento si no queríamos renunciar a ella

Para formular su teoría, Jacobo, necesitaba llevar su imaginación más allá de la física que conocía, necesitaba el poder imaginativo de un gran escritor de ciencia ficción y lo tenía bien cerca: María, curiosamente el destino les había unido como pareja muchos años antes. Jacobo devoraba las narraciones de María, en las que el conocimiento científico no estaba sometido ni al academicismo del momento ni a la necesidad imperiosa de ser demostrado en el laboratorio, así que su imaginación de físico, como gusano trasformado en mariposa, podía volar más allá del tiempo y de las teorías reconocidas. Cuando ambos se encontraron con el problema de la inmortalidad juntaron sus saberes, intuiciones e imaginación y empezaron a explorar futuros en los que la inmortalidad dejaba de tener efectos nocivos, en ello les iba el futuro de sus hijos y de la humanidad misma. Finalmente se dieron cuenta de dónde surgía el problema biológico: se estaba considerando que la vida solo podía tener lugar en el mundo físico, en el mundo de los átomos, ¿y si nuestra conciencia pudiese habitar dimensiones diferentes a las que ven nuestros sentidos, a las que estudia la biología ....? La propuesta no era tan loca para un físico teórico, pues hacía muchos años que la física sabía que la realidad observable no era autosustentable, y tenía que formular teorías en las que había más dimensiones aparte de las clásicas espacio-temporales, si bien es verdad que la física había dejado siempre la conciencia fuera de sus fórmulas y teorías: el observador modifica lo observado, pero la conciencia del observador es cosa de los neurocientíficos. María y Jacobo se miraron encendiendo sus miradas, sabiendo que ambos estaban pensando lo mismo: en su equipo faltaba un neurocientífico, uno capaz de llevar su imaginación más allá de los límites establecidos.  

Pasaron meses buscando al candidato, explorando el mundo científico a través de las redes sin un rumbo claro, hasta que tuvieron una idea luminosa: la física y la biología parecían coincidir en que para explicar lo visible es necesario postular la existencia de campos invisibles, al menos en la teoría de los “campos mórficos” del biólogo Ruper Sheldrake así era. Esta teoría daba un gran salto científico en la dirección que buscaban Jacobo y María: la idea de que existen campos trasciende el materialismo, pues éstos existen sin necesidad de materia, sin ni siquiera la necesidad de un medio físico para propagarse. Estaba claro, debían de buscar  a un neurocientífico que aceptase la teoría del biólogo y que por lo tanto pudiese ver la conciencia como algo que va más allá de la materia y que, incluso, puede existir en dimensiones no materiales, no visibles a nuestros sentidos. Tras una búsqueda en redes dieron por fin con Neil Collins, el equipo de investigación estaba completo, ahora era necesario alumbrar entre los tres una teoría sobre la conciencia que implicara la existencia de dimensiones no materiales y que pudiese además comprobarse su validez en la práctica, el reto era sin duda el mayor que ningún científico hubiese acometido jamás, tal vez eso justificase que en el equipo hubiese una escritora, eso sí: de ciencia ficción.      

Jacobo tenía claro que la teoría buscada debería de estar en armonía con las que sustentaban la física, no podía contradecirlas, su objetivo era ampliarlas, llevarlas donde nunca antes nadie se había atrevido: el observador debería de formar parte activa de sus postulados, es más, debería de ser su centro. Quería que se comportase como La Relatividad con las Leyes de Newton de la Dinámica, éstas se podían deducir de la primera si la velocidad es mucho más pequeña que la de la luz, por eso, durante más de dos siglos la mecánica de Newton funcionó como un reloj. La teoría que buscaba debería de explicar todo lo que observamos en el mundo material y también revelarnos cosas de esas otras dimensiones en las que la conciencia también podía vivir, de hecho, la clave estaba en las relaciones entre las dimensiones, de alguna forma todas deberían de estar relacionadas y nutriéndose entre sí, ¿para qué la existencia de dimensiones estancas, aisladas?, al fin de cuentas su intuición siempre le había dicho que la clave del universo, o de los universos, es la relación, justo como ocurre con las personas. Su teoría, a pesar de su gran alcance, nada tenía que ver con la tan buscada Teoría del Todo, durante décadas los físicos fueron tras ella, como si de la piedra filosofal se tratase, sin darse cuenta de que se olvidaban de lo fundamental: el universo no se puede entender sin considerar lo más esencial en él: la conciencia.

Se preguntó que podría haber en la física conocida que pudiese relacionar con lo que años atrás el viejo indomable le había revelado: nuestra conciencia no es autosustentable, sabemos cosas que no hemos vivido y que nadie nos ha contado, luego debemos de tener otra parte de nuestra conciencia en otra dimensión, que nos dice cosas a través de nuestra intuición, de nuestros sueños e incluso de nuestras ideas más locas; la ciencia está llena de descubrimientos intuitivos, o que tuvieron su base en un sueño, como fue el caso del químico Kekulé cuando dio con la fórmula del benceno gracias a un sueño. Todo indicaba que nuestras dos conciencias deberían de estar “íntimamente relacionadas”, al sentir estas dos palabras juntas saltó un chispazo en la mente de Jacobo y vio claro el fenómeno físico del que debía de partir su labor: el entrelazamiento cuántico.

El entrelazamiento cuántico es uno de los fenómenos más sorprendente de la Física Moderna, nos viene a decir que dos partículas que han ocupado espacio-tiempos muy próximos, en física diríamos que han interactuado, quedan misteriosamente conectadas, de forma que, aunque las separemos grandes distancias,  cuando introducimos un cambio en una de ellas automáticamente es reflejado por la otra, curiosamente la respuesta es inmediata, es decir, no parece haber una señal que viaje de una a la otra para informar del cambio, si así fuese esta señal no podría superar la velocidad de la luz y por lo tanto la respuesta no podría ser inmediata. Jacobo lo vio claro: nuestra conciencia de aquí ha de estar entrelazada con nuestra conciencia de otra dimensión, así es como comparten información, por supuesto que este entrelazamiento ha de ser mucho más complejo que el que pueda haber entre dos simples partículas. Además, en algún momento nuestras dos conciencias se entrelazaron, tuvieron que tener un encuentro íntimo, ¿cómo y dónde lo harían...? Las preguntas surgían de la nueva perspectiva más amplia del entrelazamiento como si ésta fuese una semilla que había decidido brotar, liberando así un potencial oculto a la física hasta ahora y llevando sus consecuencias nada menos que a la conciencia del observador

Jacobo no se atrevió a exponer sus ideas en la facultad de Física en la que trabajaba, le hubiesen tomado por loco, así que tuvo que dedicar su tiempo libre a desarrollar su teoría; Neil, que vivía en EEUU, colaboraba con él a través de videoconferencias, frecuentemente la imaginación de la pareja se disparaba pensando en las consecuencias de su teoría. Un día se dieron cuenta de que una de estas consecuencias podría resolver el enigma más grande de la humanidad, tan grande que la ciencia materialista no se había atrevido a abordarlo: ¿dónde va nuestra conciencia cuando muere? Se trataba de dejar atrás los dogmatismos religiosos sobre el tema y también la idea materialista de que la conciencia está atada a la materia y que por lo tanto no puede sobrevivir a la muerte. Tal vez nuestra conciencia humana tras la muerte fuese a una dimensión en la que se podría encontrar con su parte entrelazada... Llegados a este punto la imaginación de ambos que había discurrido con el ímpetu de un bravo torrente parecía congelarse por el frío de la soledad, que conllevaba haberse alejado tanto del conocimiento establecido, su viaje al futuro había dejado atrás a toda la humanidad

Jacobo una noche contemplando el firmamento desde su balcón se hizo la misma pregunta que centenares de veces se había formulado: ¿por qué todos los planetas que conocemos están deshabitados salvo la Tierra? Pero esta vez disponía de la nueva perspectiva que estaba construyendo día a día y desde ella encontró una sorprendente respuesta que expresó en forma de pregunta: ¿y si realmente no están deshabitados, sino que simplemente no hemos mirado en la dimensión adecuada? Si la conciencia podía habitar dimensiones no materiales, no visibles a nuestros sentidos ni a nuestros detectores actuales, podría ocurrir que en un planeta hubiese varias de esas dimensiones, nunca encontraríamos en él vida, en el sentido de conciencia, si la buscamos solo en una dimensión material, puesto que en ese planeta la vida no estaría empleando átomos para expresarse. Tras esta excitante reflexión Jacobo volvió a contemplar el firmamento, esta vez no sintió los vacíos entre las estrellas como algo estéril, como un desierto espacial, sino como un hogar lleno de conciencias, invisibles a nuestros ojos, pero otorgando un sentido pleno al universo. Ante este sentir empezó a esbozar una luminosa sonrisa que se sumó a la tenue luz de las estrellas, era su forma  melodiosa de expresar el ¡eureka! que el descubrimiento merecía. El siguiente paso estaba claro: debía de compartir su hallazgo, se dirigió al dormitorio donde María leía tranquilamente un libro y la besó en su mano derecha, diciéndole a continuación: esta mano va a escribir la más sorprendente e inspiradora obra de ciencia ficción de toda la historia. María se quedó con la boca abierta y Jacobo aprovechó para darle en ella un sentido y profundo beso 

Al día siguiente Jacobo comunicó a Neil su idea sobre un universo lleno de vida, más allá de lo que consideraba hasta entonces como vida la biología. Su compañero de investigación se quedó unos segundos en silencio, meditando en rápidas imágenes las consecuencias en el campo de la neurología de tan sorprendente perspectiva: ¿podríamos hablar de una neurociencia sin cerebro material?, ¿explicaría esto las experiencias de casi muerte, que multitud de personas han narrado?, ¿podría este cerebro no material, no visible, substituir al cerebro físico en estas experiencias?, ¿existirían también sentidos no físicos que explicarían cómo enfermos en coma están viendo a las personas de su alrededor? Las preguntas que la desmaterialización de la ciencia y que la posible existencia de dimensiones habitables para la conciencia llegaron a generar en la pareja les llevó a una excitación tal que decidieron verse en persona, el mundo virtual no les permitía abrazarse y celebrar el universo de posibilidades que se abría ante ellos

Neil se juntó por fin físicamente con la pareja y pudieron así sentirse respirando el mismo aire;  literalmente la palabra conspirar significa respirar juntos, y eso es lo que precisamente estaban haciendo, solo que ese aire venía del futuro, les había visitado a ellos convirtiéndoles en unos privilegiados: conspiraban para traer al presente un maravilloso futuro, que supondría un auténtico salto cuántico en la evolución de la humanidad. Sin embargo, sabían que si no pasaban de la mera conspiración a una teoría admisible por el mundo científico sus esfuerzos y sus ilusiones podrían ser como las semillas que caen en el desierto. Estaban definiendo entre los tres un maravilloso horizonte para la humanidad, pero el camino hacia él estaba por construir, y todo parecía indicar que la labor era demasiado grande como para ser acometida solo por ellos, ¿cómo podrían convencer a más científicos sin que los tomaran por locos? El entusiasmo derivó poco a poco en desánimo, hasta que Neil iluminando sus ojos y mirando a María le dijo: tú eres la solución. María sorprendida le contestó: ¿yo?, si ni siquiera soy científica. Precisamente por eso, le espetó el neurocientífico, y continuó diciéndole: gracias a tu condición de escritora de ciencia ficción eres nuestra salvadora, fíjate en el poder de esas dos palabras unidas, ciencia y ficción, nadie puede reprocharte ir más allá de lo demostrado, de lo admitido académicamente, nadie puede impedirte pensar a pesar de ello como una científica. Jacobo entusiasmado ante estas palabras se levantó del sofá y sin rubor juntó las manos de María y les soltó dos apasionados besos, uno en cada una de sus palmas abiertas

El trío empezó a diseñar la próxima novela de María, necesitaban darle un substrato científico, ahí entraban Jacobo y Neil, que tenían por delante un trabajo de meses, a su vez María tenía que convertir ese trabajo en un discurso divulgativo, ameno y cercano, y además con una trama literaria seductora para un amplio abanico de lectores, formaban un equipo único en la historia de la ciencia y de la literatura. En el fondo, sabían que un descubrimiento de tal calado para la humanidad no podía ser sustentado solo por la lógica de la ciencia, necesitaba además de un apoyo emocional que la literatura le podía proporcionar. La ventaja de los dos científicos estaba en que su imaginación no tenía que ser recortada, como ocurría frecuentemente en los trabajos universitarios, podían imaginar con la misma libertad que el mismísimo Einstein en la oficina de patentes en la que trabajaba cuando, día a día y aprovechando huecos en su labor, iba diseñando la Relatividad. Fueron jornadas de gran entusiasmo creativo, pero también de acaloradas discusiones, por la presión que suponía acometer un trabajo tan titánico y en el que todos arriesgaban sus respectivos prestigios profesionales, pues tenían previsto, aunque el libro lo firmara María, hacer un introducción escrita por los tres y en la que aparecerían los nombres de todos ellos, eran como los tres mosqueteros, pero en esta ocasión en vez de cuatro eran solo tres de verdad: todos para uno y uno para todos

Finalmente la obra salió a las librerías y a la red, siendo todo un éxito editorial, no solo por los habituales lectores de ciencia ficción, también se agregaron lectores de todo tipo. Entre ellos había científicos que se pusieron en contacto con Jacobo y Niel, querían saber más sobre su “loca” teoría, eso sí, de forma discreta. Las ventas del libro permitieron que la pareja de científicos pudiesen dedicar todo su tiempo a la investigación, a la redacción de su teoría y a cultivar su relación con científicos de todo el mundo, hecho este último que les permitió empezar a buscar métodos experimentales con los que poder validar su teoría. Este proceso duró unos cinco años, no era fácil demostrar experimentalmente que hay vida consciente en dimensiones de la Tierra que ignorábamos que existían; los programas de fenómenos paranormales y de OVNIS perseguían al trío, sospechando que las interpretaciones que habían dado durante años darían un vuelco increíble. Por fin llegó el gran día en un mes de julio, cuando curiosamente habían pasado prácticamente cien años de la primera presencia del ser humano en el suelo lunar: un equipo de científicos experimentales, inspirados por lo que la teoría vaticinaba que debía ocurrir, consiguieron entablar contacto con una dimensión oculta a nuestros sentidos, y que además estaba habitada por seres conscientes, lo supieron porque respondieron claramente a las señales que se les enviaron: ¡la Tierra tenía más habitantes que los registrados por los censos!

Rápidamente repitieron la experiencia en múltiples lugares, consiguiendo en casi todos una respuesta positiva. El reto ahora era comprender en qué consistían esas conciencias extrafísicas, pero claramente terrestres, y conseguir entablar un diálogo con ellas, las dificultades técnicas eran inmensas. Muchos se preguntaban si sus seres queridos fallecidos estarían allí, en esa otra dimensión, la ciencia nunca había sido tan popular. En el fondo, pensaron algunos, es lógico que los muertos no tengan por qué estar en otro planeta, ni en paraísos o infiernos definidos por dogmas milenarios religiosos, han de encontrarse cerca de nosotros, los vivos materialmente hablando, y lógicamente en una dimensión inmaterial, sin átomos de la Tabla Periódica, parecía como si la ciencia y la espiritualidad empezasen a hablar un mismo lenguaje

El trío se convirtió en el más popular de la historia, a María le asediaban las editoriales para que su imaginación plasmase los pasos siguientes, para que llegase antes que los científicos a más espectaculares descubrimientos; también las productoras de cine le perseguían para comprarle sus derechos de autor y crear así las más fantásticas películas sobre el futuro que nos esperaba. A Jacobo y Neil les ofrecían trabajar en las más prestigiosas universidades del mundo. En este favorable ambiente fueron nominados los tres al premio Nobel, cada uno en su campo. En el caso de María se daba además la circunstancia de que era la primera vez que se concedía el Nobel de Literatura a un escritor de ciencia ficción, el gremio no cabía de gozo, ¡ya era hora!, se decían 

Las personas sentían su entorno de forma diferente al pensar que podían estar rodeadas de dimensiones ocultas y de seres desconocidos. Los más pesimistas se decían que preferían creer en extraterrestres que van y vienen y no en terrestres a los que no pueden ver y que además están siempre ahí, tal vez vigilándonos, pensaban los más conspiranóicos. Los más optimistas se sentían agraciados por vivir el momento más importante de la humanidad, los idealistas veían en el hallazgo la gran oportunidad para que sus sueños sobre una humanidad mejor se pudiesen al fin cumplir. Las especulaciones sobre el futuro de la humanidad no hacían más que crecer, de repente, todas las películas de ciencia ficción habían quedado desfasadas. Las religiones trataban de encajar sus dogmas en lo que la ciencia había descubierto, los ateos reconsideraban su idea categórica sobre la muerte y empezaban a pensar que la conciencia puede no morir y ser como la energía, que ni se crea ni se destruye, solo se trasforma. Todo el mundo miraba a los científicos y técnicos que trataban de entablar comunicación fluida con los seres que habitaban esas otras dimensiones terrestres y se preguntaban cuántas humanidades viven en la Tierra

Poco a poco, Jacobo, dejó su mirada perdida en los recuerdos y empezó a enfocarla en el paisaje que aparecía en la ventana del tren, éste iba disminuyendo su velocidad pues se acercaba a una estación, eso le permitió ver los detalles e incluso a las personas que andaban por un hermoso parque, y se preguntó si lo que veía no era nada más que una pequeña parte de lo que tenía delante, ¿cuántas dimensiones podían estar conviviendo en ese mismo espacio que él contemplaba? Sorprendido por el arrojo de su curiosidad llegó aún mucho más lejos y se preguntó: ¿cuántas de las conciencias que viven en esas dimensiones pueden estar entrelazadas, al menos parcialmente, con mi propia conciencia...?, ¿cuántas de mis presuntas ideas pueden realmente provenir de ellas?, ¿cuánta información les estaré, día a día, proporcionando? Demasiadas preguntas inquietantes para él y para la misma humanidad, sin duda el ser humano se enfrentaba a una auténtica metamorfosis de su mente, a partir de ahora no podrá seguir siendo el gusano que se movía por el suelo de los dogmas religiosos y de la ciencia materialista, había llegado el momento de considerar que nuestra conciencia posee alas para volar de una dimensión a otra, de aceptar con todas sus consecuencias que tanto nuestra querida Tierra como el universo son multidimensionales, la auténtica gran aventura de la humanidad había comenzado con el gran descubrimiento

                                                                                         

                                                                                                  Carlos González Pérez

                                                                                        (La Danza de la Vida)


      Si quieres conocer la historia de Jacobo y el viejo indomable puedes encontrar cómo llegar a ella aquí:

https://encuentrosconlasabiduria.blogspot.com/2021/06/jacobo-y-el-viejo-indomable.html



domingo, 26 de marzo de 2023

DE SER REAL A SER AUTÉNTICO

    Una amapola es frágil en su apariencia, se puede desmoronar en nuestras manos, sin embargo es poderosa en su presencia, en su efecto sobre nuestro sentir, tal vez porque su esencia vive imperecedera en nuestros corazones.



    Hay muchas realidades en las que puede vivir una amapola: en la física, en nuestros recuerdos, en uno de nuestros sueños, en una poesía … pero en ninguna de ellas llega a ser auténtica sin una conciencia que la contemple, que le dé vida con su mirar, con su sentir. Nada es auténtico sin un sentir que le dé vida, aunque pueda ser real.

    Querido lector, ¿en tus realidades de cada día cuántas cosas auténticas hay … ? ¿De qué sirve una realidad, por cómoda y segura que nos parezca, si no es auténtica …? ¿Es auténtico tu trabajo …? ¿Son auténticos tus sueños …? ¿Son auténticas tus miradas …? ¿Es auténtica tu relación contigo mismo …? ¿Y con los demás …?

    Te invito a que hoy sientas tu mirada auténtica y con ella des vida a todo lo que contemples y, así, puedas sentir en lo frágil y perecedero la esencia inmortal que lo alimenta. Ya no podrás ver a la amapola como un mero ser débil que tiembla en tus manos, sino que sentirás en ella una flor que renuncia a su forma física para demostrarte que cuando eres auténtico, cuando vives desde tu esencia, nada puede destruirte



miércoles, 8 de marzo de 2023

NO SE TRATA DE LUCHA DE GÉNEROS, SINO DE DEMOCRATIZAR LAS RELACIONES ENTRE LOS HOMBRES Y LAS MUJERES

    Biológicamente el ser humano tiene dos sexos, este hecho nos viene dado de nacimiento y nadie por tanto lo puede elegir; sin embargo el alma humana es sin duda femenina y masculina a la vez, sino no estaría completa. El enfrentamiento entre las limitaciones de nuestra biología y las capacidades de nuestra alma ha estado siempre presente en la historia humana, sobre todo en las personas que necesitan que su vida tenga calado espiritual 

    Femenino y masculino son términos complementarios en nuestra alma, que poco tienen que ver con los conceptos culturales, que han ido adoptando estos términos a lo largo del discurrir humano, es en ese reparto de roles culturales en los que la injusticia de género nace, el machismo es ante todo un fenómeno cultural, por eso, se ha trasmitido de generación en generación incluso por las propias madres cuando educan a sus hijos: las culturas nos marcan ignorando nuestros sentimientos e ideas; las culturas no son democráticas, por eso, los valores democráticos, también los relacionados con el género, han de primar sobre los valores culturales

    En el fondo, nunca ha habido una lucha de géneros, sino una lucha democrática que pretende acabar con los totalitarismos culturales al respecto, cuya única defensa que esgrimen es la tradición. Es necesario democratizar las relaciones entre las mujeres y los hombres en todos los campos si queremos llegar a una auténtica igualdad de derechos y de oportunidades, las leyes no son suficientes, además el espíritu democrático ha de penetrar en nuestra mente y en nuestros sentimientos.  En definitiva, la lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre hombre y mujer va mucho más allá del feminismo, se trata de un acto democrático esencial imprescindible para el progreso de la humanidad, y para que el alma humana encarnada esté por fin completa





miércoles, 21 de diciembre de 2022

PRINCIPIOS PARA DEFINIR LA DEMOCRACIA COMO UN VALOR HUMANO Y EDUCATIVO ESENCIAL

         Hay que entender los siguientes principios como tales, no como se suele hacer comúnmente con los principios, es decir: confundirlos como finales, como algo inalterable e intocable. Estos principios nacen con la vocación de ser mejorados y ampliados con otros, gracias de antemano a todas las personas que lo hagan posible


1)  Nadie sobra en la humanidad, todos nos necesitamos para realizarnos como seres humanos


2) No hay que confundir hacer lo que nos da la gana con la libertad. La auténtica libertad tiene en cuenta la libertad y los derechos de los demás.


3) Mientras en una sociedad vayan por delante de los Derechos Humanos los de los clanes no es posible instaurar un régimen democrático. Por eso, para tener ciudadanos libres es imprescindible antes liberarlos de ser súbditos de los clanes en los que viven


4) Enseñar a encontrar distintas perspectivas ante un problema y saber cómo integrarlas de la mejor manera ha de forma parte esencial de la preparación democrática de todos los ciudadanos.


5) Lo que piensa una mayoría no tiene por qué ser más cierto que lo que piensa una minoría, ésta es la razón por la cual el respeto a las minorías es un principio esencial de la democracia. El voto puede convertirse en dictadura, la dictadura de la democracia, si no estamos alerta. 


6) Un diálogo auténtico requiere de cordialidad, es decir: de un noble sentimiento que una a las personas más allá de sus opiniones y diferencias: sin cordialidad no puede haber franqueza y amabilidad a la vez, algo imprescindible para llegar a una relación democrática.


7) Los auténticos demócratas siembran afecto antes que ideología: las ideologías no pueden dialogar, son los seres humanos los que tienen la capacidad de hacerlo.


8)  En un debate auténticamente democrático no se trata de que unos argumentos se impongan sobre otros, se trata de que el diálogo mejore los argumentos de todos


9)  Ridiculizar a quien opina diferente no forma parte del espíritu crítico, sino de la intolerancia  

 

10)  Un demócrata de corazón ha de saber reconocer las semillas de la esperanza aun en las tierras más áridas y también cómo regarlas para que broten: sin esperanza, sin ilusión en el futuro, no hay democracia


11)  El camino ha de ser siempre coherente con la meta: el fin no justifica los medios, si no hay coherencia entre ambos


12)  En los conflictos hay que empezar por buscar lo que nos une antes que centrarnos en lo que nos separa  


13)  Hay que respetar el futuro de las generaciones venideras, por eso, es nuestro deber cuidar de la naturaleza y evitar dejar deudas medio ambientales que dificulten su bienestar


14)  Los animales y las plantas no han de ser tratados solo de forma utilitaria, sino que hemos de hacerlo con el respeto y el cariño que merecen por acompañarnos en la aventura de la vida


15) Los Derechos Humanos son el mayor logro de la humanidad, ninguna cultura, religión o ideología han alcanzado su nivel a la hora de definir los derechos del ser humano, más allá de su origen o condición, por eso, conocerlos ha de ser un derecho al alcance de todas las personas, y también un deber.


16)  El espíritu democrático es el alma sobre el que se ha de construir la figura de ciudadano del mundo, que permitirá por fin que nadie pueda ser considerado un apátrida en su propio planeta, ni tampoco un emigrante por el simple hecho de vivir en otra cultura a la de su nacimiento



De la formación en crecimiento personal y social  “Educar Empoderando”


Blog de la formación:

http://educarempoderando.blogspot.com/




miércoles, 31 de agosto de 2022

TODO COMENZÓ CON UNA LIMPIA MIRADA

  Me dirigía aquel día con mis bolsas de basura hacia los contenedores donde se seleccionan los vertidos, primero me acerqué al de residuos orgánicos, al llegar quedé paralizado por lo que estaba viendo: una anciana vestida con pulcritud estaba hurgando en el cubo con un hierro preparado a exprofeso, al sorprenderse con la irrupción de mi sombra en la superficie que estaba removiendo se apartó súbitamente del cubo, me miró tímidamente y me invitó a que depositara mi bolsa. Quedé indeciso ante la situación, me sentí ridículo, incluso culpable por poseer las cosas que esa anciana tenía que disputar a la basura, y sobre todo por esa mirada tímida y a la vez asustadiza, tan parecida a la de un niño ante un desconocido del que no está seguro de si hay que temerle o no. Zanjé el impasse con una sonrisa superficial de gratitud barata, por temer que mis sentimientos profundizasen de nuevo hacia la culpa, a continuación lancé con destreza mi bolsa, giré sobre mi mismo sin mirarle a la cara y me encaminé con las bolsas restantes hacia los otros contenedores, que se encontraban a unos cincuenta metros más arriba. Cuando me deshice de las bolsas volví a mirarla, allí estaba de nuevo hurgando, rompiendo con su hierro las bolsas de plástico para hacerse con su pequeño “botín”. Yo la contemplaba con el descaro de quien sabe que no es visto, ahora su mirada no me podía hacer sentir culpable ante la indefensión que expresaba. Mis pensamientos, ya más ligeros por la ausencia de culpa, me dieron permiso para sentir a mi corazón, éste me hizo llegar con placidez el que para mí es el más noble de los sentimientos humanos: la compasión. Gracias a ella mis pensamientos pudieron ganar levedad y gentileza, liberándose así de la fuerza de gravedad de la culpa, que nos victimiza y nos obliga a pisar el suelo del auto castigo.




Ya con la mente clara y empujado por mi compasión pensé en darle un billete de mi cartera, así por lo menos hoy no tendría que hurgar en la basura. Mientras yo buscaba el billete la anciana cruzó la calle en busca de otro contenedor, corrí hacia ella para pillarla antes de que empezara su humillante trabajo, la tomé precipitadamente por el brazo y la saludé mirándola a los ojos, ante mi acción se quedó impertérrita sin saber a qué atenerse, tal vez temía algo de mí. Con una sonrisa en mi rostro le mostré el billete rogándole que lo aceptara, al verlo comprendió mi intención y con una sonrisa inocente, de esas que solo los viejos y los niños son capaces de crear, me dio las gracias. Yo quise decirle algo más, pero entonces la belleza de sus ojos azules me dejó extasiado, era una belleza sin edad, una belleza capaz de viajar en la luz de su mirada hasta penetrar en lo más profundo de mi ser, de hecho, desde entonces la belleza de sus ojos forma parte de mi propia belleza interior. En mi garganta se produjo un nudo por la profunda emoción que desató en mí su mirada, y sin decir nada más me giré y la dejé atrás, sintiendo que si decía una sola palabras más perdería la magia que su mirada dejó en mí.

La mirada de la anciana ha creado un rincón mágico en mi mundo interior al que recurro con frecuencia cuando me veo hurgando entre la basura emocional, cuando me siento indefenso o abandonado ante el mundo, cuando me invade la pobreza de la soledad no deseada, en todos estos casos siento aquellos ojos azules despertando a mi propia sabiduría interior, diciéndome que confíe en ella. Cuando un hecho nos conmueve hasta lo más hondo se abre un sendero en nuestro interior hacia nuestras partes más bellas y sabias. Este tipo de sentires profundos actúan como auténticos rayos x que se abren paso entre nuestras creencias limitantes sobre lo que somos y lo que somos capaces de hacer, para así revelarnos bellezas y poderes que desconocíamos poseer. Si no somos conscientes de todo esto, cualquier encuentro maravilloso se convertirá solo en un bello recuerdo. Si no cuidamos el sendero interior que se abre en nosotros cuando vivimos estas experiencias mágicas, se empezará a cubrir con la maleza de nuestra cotidianidad que nos hace vivir solo en la superficie de lo que somos. 

Recordar frecuentemente lo que vivimos en esos momentos auténticos no basta para mantener el sendero abierto, es necesario además recrear lo vivido con nuestra imaginación y sentir, pues lo que se nos dio no fue un recuerdo, sino una inspiración para aprender a vivirnos más allá de la superficie de lo cotidiano, de hecho, es una invitación a vivir desde nuestro propio centro, desde nuestro ser más allá de nuestras identidades heredadas como la de la familia  y la de la cultura. Desde ese centro dejamos de ser dependientes de nuestras creencias y de nuestras emociones, para que así nuestro sentir pueda brillar con luz propia. Y toda esta gran proeza interior comenzó con una limpia mirada, que burló todas mis defensas mentales y emocionales, para así poder encender mi sentir profundo durante unos instantes, instantes que por decisión propia han cambiado mi vida



martes, 16 de agosto de 2022

CÓMO LIBERARNOS DEL CONSABIDO "ESTO ES LO QUE HAY"

    Quedamos atrapados en nuestra realidad cuando nuestra imaginación es más pequeña que la realidad en la que habitamos.  Nelson Mandela imaginó una realidad diferente, trascendiendo a la lapidaria frase “esto es lo que hay”. Nuestra educación nos hace pensar que estos logros son sólo posibles para personas extraordinarias, lo que indica claramente este hecho es que nuestra enseñanza no es para desvelar lo extraordinario que hay dentro de cada uno, sino para que nos adaptamos a “lo que hay”.Pero no tenemos que ser esclavos de lo que nos enseñaron, podemos salir de la prisión que nos encerró en una realidad que lo primero que hizo es sepultar nuestra imaginación, así no podríamos soñar en nuestra libertad.




    La herramienta más poderosa para cambiar el mundo, a uno en que todos podamos sentirnos nosotros mismos, es desenterrar nuestra imaginación. Podemos pensar que no tenemos tiempo, medios … pero en realidad sólo nos hace falta decidirnos como lo hizo Mandela, que consiguió liberar a su imaginación de los barrotes de sus propias creencias limitantes.

    Imaginar se puede hacer en cualquier lugar: en los aseos públicos, en el metro, paseando, bajo la lluvia … hasta en clase cuando no se escucha al profesor. Tan sólo es necesario un requisito para que el imaginar sea auténtico: no debe estar limitado por nuestros miedos, porque entonces sería un pensamiento más de los que nos mantienen atados a nuestra realidad. Imaginar se vuelve algo verdaderamente potente cuando lo alimenta un sentir, cuando se convierte en un reflejo de los anhelos de nuestro corazón. Entonces, se nos enciende “el turbo” de nuestra fuerza interior, empezamos a sentir nuestros sueños más grandes que nuestras limitaciones, nos descubrimos más allá de la educación recibida, nos convertimos en creadores libres, en seres humanos empoderados por su propia imaginación … 



viernes, 1 de abril de 2022

FLORES EN EL ASFALTO - CAPÍTULO PRIMERO: EL HALLAZGO

             


Entre las grises ruinas de un edificio derribado por una bomba asesina camina un bombero cabizbajo con la esperanza de encontrar luz entre tanta oscuridad, el cansancio de su mirar ante tanto horror le lleva a levantar la vista sobre el horizonte y a sorprenderse con la presencia de un adolescente que parece buscar entre los escombros. Se encamina hacia él y cuando puede hablarle sin gritar le dice:

— ¿Qué buscas, tal vez alguna lata de comida...?

— No, busco algún juguete para mi hermana pequeña, tras dos semanas viviendo en el metro ya se ha cansado de sus muñecas de siempre - contesta con decisión el muchacho.

— Nunca lo hubiese sospechado, realmente me sorprende que pienses en la alegría de tu hermana entre tanto horror.... - el bombero interrumpe su discurso como si en su interior hubiese hecho un gran hallazgo, sus ojos empiezan a brillar.

— En el subterráneo las horas pasan muy lentamente... - antes de que el adolescente pueda terminar su frase su interlocutor le interrumpe.

— ¡Eres perfecto, eres la persona que estaba buscando!

— ¡Ehhh! - exclama el chico levantando las manos como pidiendo tranquilidad, mientras teme que le encomiende alguna labor tediosa.

— ¡Acompáñame! - le dice acercándose a él y poniéndole la mano en el hombro.

La pareja se encamina hacia el coche de bomberos, cuando llegan el bombero abre la puerta, trepa al interior de la cabina, coge algo y pegando un hábil salto vuelve al suelo en el que se encuentra el chico.

— Toma, esto es para ti – le espeta entregándole en sus manos una carpeta muy abultada.

El chico le mira sorprendido y a continuación abre la carpeta, en su interior encuentra un montón de folios, en el primero, a modo de portada de un libro, lee un título: “Flores en el asfalto”. Atónito mira al bombero, que con sus manos sobre los costados le sonríe feliz, como si al menos en el día de hoy hubiese encontrado la luz que estaba buscando entre los escombros.

— ¿Esto qué significa? - le pregunta el chico desde la confusión.

—´Significa que eres el elegido -contesta con determinación.

— ¿Elegido para qué...? Cuando te he dicho que en el metro el tiempo se hacía muy largo, no he querido decir que necesitase leer una novela.

— Te equivocas, esto es más que una novela. Su lectura te hará sentirte mucho más útil que yo

— ¿Más útil que un bombero salvando vidas de entre los escombros?

— Tú y quienes lo lean podéis convertiros en salvadores del futuro.

— ¿Futuro, qué futuro? - le contesta mostrando con sus manos la destrucción que les rodea.

— El futuro que nos ha de salvar de este presente, nadie puede sobrevivir al horror continuado sin esperanza. El futuro está en peligro, se necesitan bomberos especiales, capaces de buscar entre la destrucción más horrorosa un juguete, una esperanza de felicidad. Amigo, este libro te dará herramientas para apagar los incendios que desde el presente estamos provocado en nuestro futuro. Sí, eres el elegido para hacer llegar el mensaje de este libro a muchas personas que hoy se sienten inútiles ante la barbarie. Te nombro bombero del futuro – al pronunciar su última frase le guiña el ojo al chico a la vez que posa de nuevo su mano enguantada sobre su hombro.

— ¿Bom...bombero del futuro? - balbucea incrédulo el chico.

— Sí, has oído bien. Tantas muertes injustas y destrucción no están solo actuando ahora, en el futuro se convertirán en odios, en recelos, en prejuicios, en complejos, en herencias mal sanas... en definitiva: en peligrosos incendios que consumirán la alegría de vivir. Ante este peligro hemos de actuar ahora como los bomberos lo hacemos siempre: previendo riesgos y obligando a tomar medidas de seguridad; en medio de esta barbarie ha de haber espacio para la esperanza y guiños a la felicidad, no basta con sobrevivir hay que no olvidar cómo vivir.

— Hay que no olvidar cómo vivir... - repite el chico como queriendo encontrar en la frase sabores sutiles, aromas que su intuición le dice que ha de disfrutar.

— Si lo olvidamos habremos sido derrotados no solo como país, sino también como seres humanos.

— ¡Qué trascendental! - irrumpe el chico sonriendo por primera vez.

— ¡Esa sonrisa tuya es de vivir, de sentir la vida como un don a disfrutar! - le contesta con entusiasmo y devolviéndole la sonrisa.

— Supongo que sí, pero dime: ¿por qué has escrito este libro y por qué me lo entregas a mí? - contesta el chico cambiando su sonrisa por una expresión de curiosidad.

— Será mejor que nos sentemos, parece ser que las sirenas de aviso de bombardeo nos están dando un descanso, aprovechémoslo – le dice el bombero mientras le indica un pequeño montículo de escombros en el que pueden sentarse.

— Parece que la explicación va para largo...

— Yo no he escrito este libro – le espeta una vez sentados los dos.

— Ahora que lo pienso parece lógico, no creo que tengas tiempo para ponerte a escribir.

— Te cuento como llegué a él... - el bombero utiliza una pausa para sintonizar con todo detalle con sus recuerdos y apunta su mirada hacia el cielo, que luce un azul espléndido, para así darse el espacio psicológico que necesita para su sentida narración - Hace un par de semanas estaba buscando entre los escombros a posibles personas atrapadas o muertas, de repente, apartando unos cuantos cascotes me encontré con la cara de un viejo, estaba muerto, pero lo que me impresionó es que conservaba una bella sonrisa, jamás en mi larga experiencia profesional había visto un cadáver sonriendo.

— Sí, no parece normal que unos instantes antes de morir en un bombardeo te dediques a sonreír – opina el chico mientras su curiosidad crece sin límites.

— Seguí apartando escombros de su cuerpo y vino la siguiente sorpresa...

— ¡Vamos, no te pares! ¿Qué descubriste...? - le espeta con impaciencia.

— Tenía los brazos sobre su pecho, abrazando con fuerza, como queriéndola proteger del bombardeo, la carpeta que te he entregado; estaba claro que tenía un gran valor para él, ya que su último pensamiento lo dedicó a protegerla.

— Un gran valor sentimental, pues la situó cerca de su corazón – matiza el chico imaginando emocionado la escena.

— Cogí la carpeta y en cuanto tuve un momento la eché un vistazo, quedé fascinado por lo que narraba en la introducción de su libro, a partir de entonces aproveché cualquier pequeño descanso para ir avanzando en su lectura. Sus palabras cambiaron mi visión del mundo a mejor, curiosamente en medio del horror de la guerra, nunca pude imaginar que me ocurriese algo así.

— ¿De qué trata esta maravilla? - pregunta el chico preso de la impaciencia y del entusiasmo.

— Lo vas a saber dentro de poco, cuando empieces a leerlo, seguro que nunca has leído nada igual, es más: seguro que nunca has asistido a unas clases como éstas.

— ¿Clases? ¿Qué tiene que ver esto con el instituto? ¡Ahhh, no me digas más...! ¡El viejo era un profe! – exclama como si hubiese acertado una difícil pregunta en un concurso televisivo.

— Un maestro de la vida – concreta el bombero.

— Empieza a gustarme la idea, porque si no da ninguna asignatura no habrá ni exámenes ni notas – dice sonriendo el adolescente.

— Sí, esa es sin duda una gran ventaja – le responde el bombero dándole un codazo y guiñándole el ojo en señal de complicidad.




La pareja empieza a reír en medio de la desolación que les envuelve, atreviéndose así a romper el papel de víctimas de la guerra que la vida les había otorgado. Entre grises cascotes y cañerías que gotean agua, sintiendo los reflejos del sol sobre cristales rotos, que como charcos se distribuyen en todo su entorno, los dos ríen hasta dolerles el estómago, ambos llevaban mucho tiempo sin hacerlo. Finalmente cuando la calma llega el bombero logra pronunciar unas palabras.

— Lo hemos vivido

— ¿El qué? - pregunta intrigado el chico.

— Lo que el viejo profesor en su libro trata de enseñarnos: respirar nuestro propio sentido de la felicidad más allá de la toxicidad del aire que nos rodé.

— Es como si pudiésemos llevar siempre nuestra propia botella de oxígeno de la felicidad... - ejemplariza el chico sin pensarlo un solo momento.

El bombero se queda mirando fijamente al chico como si en sus azules ojos hubiese encontrado algo que estaba buscando. Ante la larga pausa y la mirada intensa que le dedica su contertulio el chico se impacienta y le dirige la palabra.

— ¿Qué te pasa? Te has quedado alelado.

— Ya no me cabe la menor duda: tú eres la persona adecuada para quedarte el libro, tus respuestas  y tu alegría, libre y espontánea,  han confirmado mi intuición previa.  

— Tiene gracia

— ¿El qué?

— Que salí a buscar una muñeca para mi hermana y regreso con un libro sorprendente.

— En el fondo la vida es un misterio, sobre qué hacer sobre ese misterio para ponerlo a nuestro favor habla el profesor.

— ¿Y lo que explica sirve también en una guerra?

— Sobre todo en una guerra, piensa que lo ha escrito bajo las bombas, en tan solo un par de semanas.

— Si tú no hubieses aparecido tal vez nadie hubiese leído su libro... su obra no hubiese servido para nada.

— Eso no lo sabremos nunca, pero en todo caso el libro ha sido un gran regalo para mí, ahora es tu regalo, espero que las palabras del viejo profesor cobren vida en muchos corazones, pero esa labor te corresponde a ti – termina diciéndole mientras le pone una mano en la pierna en señal de cercanía y afecto.

— Mucha responsabilidad dejas en mis hombros.

— Supongo que poder ayudar, sentirte más útil, en esta horrible guerra te compensará del  peso de la responsabilidad.

— Sí - responde con entusiasmo y decisión – mi padre ha marchado al frente y yo sentía que tenía que hacer algo tan importante como él, pero aquí, en mi ciudad.

— Llevar las palabras del viejo a las personas desesperanzadas va a ser una gran e importante labor, que te hará sentir sumamente útil. Yo mismo haría ese hermoso trabajo si tuviese tiempo, pero ahora un bombero es más necesario que nunca – dicho esto mira su reloj de pulsera - ¡Vaya, no puedo estar más tiempo aquí parado, el deber me llama!

— Lo comprendo, gracias por tu tiempo y sobre todo por este regalo, estoy deseando leerlo – le dice mientras le ofrece estrechar su mano en señal de amistad. 

— Gracias a ti por ser mi relevo en esta importante carrera hacia la esperanza – le contesta estrechándole la mano.

Después de mirarse a los ojos durante unos instantes, en señal de la profundidad de su encuentro, la pareja se despide, tal vez para siempre. Tras ver desaparecer en la lejanía la silueta del bombero, el chico se recoge sobre sí mismo y abre la carpeta, con delicadeza aparta la primera hoja en la que aparece el título de la obra, “Flores en el asfalto”, y se dispone a leer un pequeño texto en la página numerada con un uno. 

“Cuando parece que has perdido toda tu esperanza, descubres cavando en la profundidad de tu ser que hay esperanzas subterráneas. No hemos de permitir que nuestros victimismos nos impidan buscar las aguas de nuestra esperanza, por profundas que éstas se encuentren, ya que necesitamos beber de ellas todos los días para sentirnos vivos ante la adversidad y los desencuentros de la vida.”

Tras leer estas palabras el chico levanta su mirada al cielo en busca de sentires a la altura de las palabras del viejo maestro. La paz inunda su cuerpo, tiene la sensación de haber descubierto dentro de él un nuevo hogar, es como si las palabras que acaba de leer no fuesen nuevas para él. Siente al misterio de la vida como a un viejo conocido, como a un compañero inseparable en el que puede confiar sin límite. Después de esta experiencia interior mira a su entorno desolado por la guerra y comprende que una gran misión empieza para él: ha de ser como esas tercas flores que son capaces de crecer en lugares hostiles, como el gris y áspero asfalto, para dar testimonio de que la esperanza y la belleza nunca se rinden.


Continuará, si tú, querido lector, así lo deseas...


      Autor:  Carlos González Pérez (La Danza de la Vida)